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lunes, 5 de septiembre de 2011

Malos tiempos para la lógica


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Parafraseando al grupo “Golpes Bajos”, hoy en día podría cantarse en Cataluña una nueva versión de su mayor éxito, titulada “Malos tiempos para la lógica”.

Porque lógico es que en una comunidad bilingüe, donde hay una sociedad bilingüe, en la educación también se utilicen como lenguas vehiculares, equilibradamente, las dos lenguas cooficiales.  Porque lógico es que las leyes así lo recojan,  que las sentencias así lo confirmen, y que sus responsables políticos las acaten y ejecuten. Y también sería lógico que los ciudadanos no hicieran ningún caso a los irresponsables que les animan a desobedecer las leyes (incluyendo no solo a los gobernantes catalanes, sino a miembros del Gobierno de España).

Pero en Cataluña la lógica hoy no existe, ha sido secuestrada por la casta política, que desde hace más de 30 años ha abrazado (con honrosas excepciones) la fe del nacionalismo identitario. Sí, he dicho bien: fe. Una fe que se ha ido inculcando a través de las escuelas y medios de comunicación, como si de un catecismo se tratara. Una fe que los nacionalistas han logrado instalar en el subconsciente de una gran parte de catalanes, que a pesar de aplicar la lógica en la mayoría de los razonamientos que rigen su vida diaria, han acabado asumiendo sus dogmas incuestionables, y que defienden con toda su fuerza cuando se trata de su “país”. Esto es lo que provoca discusiones bizantinas, carentes de toda lógica, y de irresoluble final, como las que el pasado fin de semana hemos vivido en las redes sociales, en tertulias televisivas y hasta en los bares, a raíz del auto del TSJC que conmina a la Generalidad de Cataluña a cumplir las sentencias del TS y TC que garantizan la educación bilingüe equilibrada. Discusiones que revelan que, para muchos ciudadanos, es más cómodo actuar conforme a los dogmas nacionalistas que pensar, que aplicar la lógica a la vida política y a la convivencia.


Si los ciudadanos pensaran libremente por sí mismos, sin prejuicios ni visceralidades, sin someterse a la sacrosanta fe nacionalista, sin esa venda estelada sobre los ojos, habrían llegado a conclusiones lógicas como estas:
  • Las leyes pueden no gustar, pero deben cumplirse. Y si no gustan, hay mecanismos legales para cambiarlas.
  • Se puede criticar un auto o una sentencia de los tribunales, pero debe acatarse.
  • Defender el bilingüismo en la educación no supone ningún ataque a una lengua.
  • Imponer una lengua cooficial por encima de la otra, además de inconstitucional, es la peor forma de protegerla.
  • Bilingüismo equilibrado significa que ambas lenguas tendrán similar peso.
  • Las lenguas no tienen derechos, son las personas que las hablan quienes los tienen.
  • En Cataluña hay dos lenguas oficiales, y propias de los ciudadanos que la habitan: castellano y catalán. Ambas son lenguas españolas que pueden convivir sin imposiciones, en total libertad.
Utilizar la lógica está mal visto hoy en Cataluña, y ser constitucionalista y no nacionalista aún peor. Los "buenos" catalanes "de debó" anteponen su "país" sobre todas las cosas, cual mandamiento divino, incluso por encima de los derechos y libertades individuales.

Frente a una sociedad adormecida, sometida a la fe nacionalista, manipulada desde la educación y los medios de comunicación, caben dos opciones: o seguir siendo súbditos sumisos del “país”, o rebelarse cívicamente, respetando y haciendo respetar las leyes, y velando por el respeto a las libertades individuales de todos los ciudadanos.  Yo opto por la segunda, aunque reconozco que hoy en día es muy difícil: Te obliga a pensar y reflexionar.


Luis Fernández del Campo

Coordinador Federación Bcn Provincia de C's

miércoles, 21 de julio de 2010

El suicidio político de Montilla

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(Artículo de ALBERT RIVERA, en ABC)


No sé si fue el propio José Montilla o su peor enemigo quien le recomendó salir a hacer un discurso incendiario, nacionalista e impropio de un presidente autonómico, la misma tarde en la que se publicó el fallo de la sentencia del Estatut. No sé si fue él o su peor enemigo quien decidió convocar a través del mismo discurso una manifestación independentista contra las instituciones del Estado. Pero estoy convencido de que, cuando de aquí a unos años se estudie políticamente el final de la carrera política del presidente cordobés, aquel lunes 28 de junio será el día en que se ponga la fecha de su final político.

El primer secretario del PSC ha vivido obsesionado durante cuatro años, como ya lo hiciera Maragall durante el primer tripartito, por superar a CIU y a Pujol en nacionalismo, intentando hacer propios los delirios de ERC, que dichos en boca del líder cordobés y votados por los discípulos del capitán del Baix Llobregat aún sonaban más delirantes si cabe. Prohibir el uso del castellano en las aulas, sancionar a los comerciantes con 10.000 euros por rotular en castellano, abrir embajadas catalanas por medio mundo, imponer cuotas y sanciones lingüísticas a los cines, poner en marcha las veguerías para suprimir las provincias catalanas, prohibir los toros por ley, impulsar y subvencionar el enfrentamiento internacional entre las selecciones deportivas españolas y catalanas, votar a favor de la realización de referéndums ilegales de independencia en ayuntamientos gobernados por socialistas, serán algunas de las “joyas” del legado que dejará este PSC amontillado, acomplejado, desmoronado y desubicado.

Lamentablemente, también dejará 600.000 parados, una ley de dependencia sin aplicar, más de 1.000 barracones en las escuelas públicas, un fracaso escolar de uno de cada tres alumnos y el liderazgo de destrucción de puestos de trabajo en toda España y en Europa. Por tanto, habrán gobernado para saciar al nacionalismo -por naturaleza insaciable hasta la independencia- pero han abandonado a la inmensa mayoría de ciudadanos que querían y esperaban soluciones reales para la Catalunya real, "hechos, no palabras", como prometía la campaña del PSC en 2006.

Montilla decidió aquel lunes de junio saltar sin paracaídas al abismo de la deslealtad institucional, del desacato a la sentencia del TC, del enfrentamiento y el victimismo contra el resto de España, porque pensaba que CIU y ERC le iban a acusar de sucursalista, de “español” incluso - en la Catalunya oficial se ha convertido en un adjetivo peyorativo-. Quizás ha dicho tantas barbaridades en los últimos días que ciertamente los nacionalistas de pura cepa no le han podido atacar por ahí. Pero el salto al vacío con aquel discurso infumable se le ha girado en contra al presidente. El discurso que hizo el fatídico lunes fue votado ayer en el Congreso de los diputados, apoyado por CIU y tumbado por sus compañeros de partido y federación, el PSC-PSOE. Ayer se puso de manifiesto aquella frase atribuida a J. F Kennedy, que "se puede engañar a todos poco tiempo, a algunos mucho tiempo, pero no a todos todo el tiempo". Al fraude que supone la federación PSOE-PSC para los votantes catalanes le ha llegado su hora. Ya no pueden engañar a todos todo el tiempo. La torpeza de Montilla, el error de renegar de su lengua materna, de sus orígenes, de su ideología, y lo más importante, de sus votantes, le ha llevado al final del abismo. Pero no ha sido un asesinato, ni un accidente, lo de Montilla ha sido un acto voluntario, ha caído en su propia trampa, se ha cavado su propia tumba, en el certificado de defunción de esta legislatura constará suicidio político.

Albert Rivera, Presidente de Ciudadanos (C’s)

domingo, 11 de julio de 2010

Joaquín Leguina: Unanimidades y silencios

(Publicado en el Blog de Joaquín Leguina)

El contencioso que –según algunos catalanes- ellos tienen contra el resto de España y los misteriosos agravios que avalan ese contencioso han dado lugar, últimamente, a grandes unanimidades. En efecto, con esto del Estatuto, un día sí y otro también, aparecen por aquellas y por estas tierras “editoriales conjuntos”, “artículos colectivos” y otras muchas unanimidades políticas. Y destaca, sobre todas ellas, la unanimidad de los partidos allí operantes: CiU, PSC, ERC e Iniciativa. Todos nacional-catalanistas, todos quejicas y victimistas…y todos amenazantes, asegurando –entre otras lindezas- que “el pacto constitucional está roto” (¿unilateralmente?) o que algo discutido hasta la saciedad y entonces rechazado está hoy vigente, como es el caso de un imposible: “la España plurinacional”.

La lógica a la que obliga cualquier diálogo argumentado ha desaparecido del foro público catalán. Foro en el cual sólo está permitido expresarse en la “lengua propia” (como si el castellano hubiera llegado a Cataluña e impuesto allí de y por la mano de Franco). Foro monopolizado por un solo discurso: el nacionalista. Espacio en el que cualquiera se envuelve en la “senyera” y se pone a hablar –sin ruborizarse- en nombre de Cataluña.

Pero en democracia toda unanimidad es sospechosa, y ésta, desde luego, lo es, precisamente porque oculta una dolorosa realidad: la de la endogamia impuesta por una clase dirigente encantada de haberse conocido. Endogamia y unanimidad cuya expresión más sangrante consiste en el siguiente hecho diferencial: en casi todas partes hay ladrones dentro de los partidos, pero Cataluña es el único lugar de España en el cual los cacos de los diferentes partidos roban juntos.

Su escaso pluralismo político ha hecho de la democracia catalana una democracia muy pobre que ha encontrado una inesperada complicidad en el clamoroso silencio de los dos grandes partidos españoles (PSOE y PP). Un silencio que otorga crédito a los disparates jurídicos, políticos e ideológicos con los que la clase política catalana nos maltrata a todos… y en primer lugar a los catalanes. La sociedad catalana es prisionera hoy de una clase política que la condena a mirarse continuamente su propio ombligo..
 
NOTA DEL BLOGUERO: D. Joaquín Leguina olvida que no todos los partidos políticos catalanes se suman a este aquelarre de voluntades políticas, a esta unanimidad victimista y anti-constitucional. Existen dos honrosas excepciones: Ciudadanos (C's), y en ocasiones, que no siempre, el PPC. Ambos partidos defienden la Constitución, y rompen esa "omertá" catalana que tiene más tufo a "cosa nostra" que a clase política al servicio de los ciudadanos.

jueves, 3 de junio de 2010

A sus señorías (carta de José Miguel Palop)

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A veces, en la sección de Cartas al Director, uno se encuentra auténticas maravillas como esta, un mini-artículo que nunca aparecería junto al editorial de LA VANGUARDIA, en el que critica a esa casta política que padecemos en Cataluña, con la única oposición parlamentaria de Ciudadanos.

A SUS SEÑORÍAS (José Miguel Palop)

He de decirles, Señorías, que después de escuchar la intervención del Sr. Albert Rivera en el Parlament de Catalunya del día 29 de abril del año en curso, me dan pena.

Mientras hablaba el Sr. Rivera, sus caras eran un poema, denotaban falta de respeto y superioridad sobre el diputado mencionado, sin tener en cuenta que es un miembro de ese Parlamento igual que vds, y merece el mismo respeto que sus señorías, máxime cuando el talento y talante - según mi apreciación – es muy alto, y sin duda, su juventud, lo cual hace que su cometido lo haga con una fuerza e ilusión que no todos tienen. Y todo lo que digo queda reflejado en las repetidas veces que el moderador les llamó la atención, y eso no es ni correcto ni admisible.

Recuerdo mi primer viaje a Barcelona en el año 1961, sí, hace ya mucho tiempo, pero les diré que entonces todos teníamos a Catalunya como la región más avanzada de España. La Sanidad era la mejor, el nivel cultural, lo mismo, y la renta per cápita, la más alta, es decir, un ejemplo a seguir, no sólo por los españoles, sino por todo el mundo.

Recuerdo también que cuando regresé a Valencia, esta ciudad me pareció un pueblo comparándola con Barcelona, y sin embargo, hoy, no diré que es todo lo contrario, pero ya no me impresiona tanto, tengo la sensación de que ahí el tiempo se ha parado, y aquí, no.

Lo mismo que, paradójicamente, dentro de un estado dictatorial en el cual vivíamos inmersos, ahí se escuchaba hablar en catalán por doquier, los establecimientos ponían sus rótulos como les venía en gana, y entonces, por todas partes, emanaba una sensación de democracia, libertad y modernismo que no correspondía al tiempo y las circunstancias, y sin embargo era así simplemente porque sólo ese pueblo era capaz de todo y no hacía falta llevarlo de la mano, y hoy, que sí es democrático, Vds han creado un ambiente enrarecido que hace emanar todo lo contrario, semejando más un Estado Bananero - como lo definía el Sr. Albert Rivera- , que lo que ha sido siempre.

Es curioso, pero personas como el Sr. Presidente, que salió de su pueblo natal, - Iznájar (Córdoba) - a los quince años, supongo que en busca de mejorar su vida, ahora dé la sensación de ser el catalán más representativo, y de que España no va con él.

Y termino diciendo que si me he molestado en hacer este comentario sólo es por un motivo, porque me importa Catalunya, siempre me ha importado esa tierra y sus gentes: serias, emprendedoras y trabajadoras, y desearía siguiera así, y que se vuelva a escuchar aquel dicho que cada vez se menciona menos: Barcelona es bona si la bossa sona, tant si sona com si no sona, Barcelona es bona.

martes, 27 de abril de 2010

Jesús Royo: 'El Estatut no es una ley catalana'

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(La Voz Libre).- Es una ley española. A veces se nos olvida este hecho elemental. No es una ley catalana. Las leyes catalanas, después de ser promulgadas en Barcelona, pueden ser recurridas por Madrid para ver si se ajustan a la Constitución o no. Pero no es el caso del Estatut. El Estatut es una ley aprobada y promulgada en Madrid por las Cortes del Estado y, por lo tanto, se basa en la soberanía de todo el pueblo español. No es, como se suele presentar, que Cataluña se dé a sí misma un Estatuto y después, en España, se lo pasen por el proceso de 'cepillado'. El Parlament tiene sólo la función de proponer la ley ante las Cortes, que son quienes finalmente la promulgan. De Barcelona no salió un Estatut, sino una propuesta de Estatut. Fueron las Cortes de Madrid quienes tradujeron esa propuesta en una ley vigente. El TC, si la declara inconstitucional, le enmienda la plana a las Cortes de Madrid, no al Parlament 'del Parque'.

El referéndum posterior -que, por cierto, no consiguió convocar ni siquiera a la mitad del cuerpo electoral- era una ratificación de lo aprobado en las Cortes. Una ratificación necesaria, de manera que si se hubiese rechazado el texto, éste habría vuelto a las Cortes. El esquema es: el pueblo español, titular de la soberanía, dicta, por medio de sus representantes, la ley por la que se ha de regir Cataluña, a propuesta del Parlamento catalán y condicionada a su aceptación en referéndum por el pueblo catalán. Cataluña, pues, propone y ratifica el Estatut, pero quien lo dicta y le da fuerza de ley es España.

Pero, como cualquier otra ley, el Estatut debe estar acorde con la Constitución. Sería un desbarajuste que en el ordenamiento jurídico estuvieran vigentes una ley y su contraria. De hecho, el ordenamiento jurídico es un desbarajuste, hay leyes vigentes contrarias a la Constitución, porque en su momento no fueron recurridas por los órganos competentes. Por ejemplo, la Ley del Catalán (Aznar pagó así el apoyo de CIU) o la reciente Ley de Educación de Cataluña (Zapatero le ha dado una larga cambiada, para no afrentar al PSC, su decisiva reserva de votos).

Hay que felicitarse porque haya recursos al TC, cuantos más mejor, porque eso redunda en una mayor coherencia del ordenamiento jurídico. Las leyes salidas de los parlamentos a menudo responden a condicionamientos y presiones circunstanciales de los partidos, y se hace necesario un control técnico, independiente del juego político, para examinar su encaje en la Constitución, la ley de leyes. Eso es lo que hace el TC, y es bueno que lo haga, necesario y conveniente. Lo importante es que sea un tribunal realmente fuerte, independiente del juego político, que lo es más bien poco. Y si puede ser, que espabilen, que no se les mueran las sentencias en las manos. Un recurso no es un trámite engorroso, no es una castración de la voluntad popular. Al contrario, es una feliz garantía de la permanencia de la voluntad constituyente del pueblo soberano. Por lo tanto, pese a la tardanza escandalosa, pese al servilismo ante las presiones de los partidos, debemos felicitarnos: olé por los magistrados y olé por el TC.

martes, 20 de abril de 2010

Iñaki Ezkerra: 'Elogio del Constitucional'

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A pesar de las demoras, de la controversia, de las presiones y de todo, aún hay algo bueno que elogiar al Constitucional, y así lo hace hoy Iñaki Ezkerra en LA RAZÓN.


Sé que parece difícil un elogio de nuestro Tribunal Constitucional pero, sin embargo, es de justicia hacerlo. El TC ha demostrado su valor, su sentido y su respetabilidad gracias a esa media docena de magistrados que se ha negado heroicamente durante cuatro años a ceder a la ponencia «contemporizadora» que había encargado redactar y que quería sacar adelante María Emilia con el apoyo de los tres restantes, que eran los convencidos.

A mí es que me parecen admirables esos seis señores que estudiaron para jueces y se han visto ejerciendo de «resistentes» durante esos cuatro largos años. Cuatro años de presiones y críticas generalizadas en las que metíamos a todos en el mismo saco de la incompetencia cuando el problema era justamente el contrario: que había unos profesionales competentes que se negaban a ceder sus competencias a nadie.
Se dice que no se ponen de acuerdo, pero es falso. Se han puesto de acuerdo en que no aceptan el Estatut ni la ponencia «interpretativa». No es que no haya acuerdo sino que no hay el acuerdo que quiere María Emilia. Aquí no ha fracasado el Constitucional sino su presidenta. Aquí han triunfado esos seis españoles que han cumplido la misión que les fue encomendada y no han querido pasar ante las futuras generaciones como «los que se cargaron la Constitución del 78» con una trampita. Ellos son los que han dignificado esa institución siendo fieles al juramento que un día pronunciaron.

domingo, 10 de enero de 2010

Ciudadanos envía una carta a las 200 entidades a las que Montilla ha pedido apoyo al Estatut

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El presidente de C's, Albert Rivera, cree que Montilla quiere enterrar la pluralidad política en Cataluña.

El presidente de Ciudadanos, C's, Albert Rivera, se ha dirigido a las 200 entidades a las que Montilla ha pedido apoyo ante una posible sentencia contraria al Estatut por parte del TC. Rivera considera que las instituciones que han recibido la circular “deben mantener su autonomía respecto a las diferentes posiciones políticas”.

Además, el presidente de C's ha criticado la actitud del presidente de la Generalitat: "Consideramos que Montilla quiere enterrar la pluralidad política en Cataluña. Quiere convertir Cataluña en un régimen donde todos pensemos lo mismo. Ciudadanos defiende la pluralidad y la independencia de las entidades ya que Cataluña es una sociedad rica y diversa y las instituciones deben ser el reflejo de esta Cataluña real, la Cataluña de todos".




VIDEOS: en nuestro canal Youtube Ciudadanos, puedes ver los video-reportajes con las declaraciones de Albert Rivera en COPE del 6-01-10, y del 7-01-10 (El café de la mañana); y en TV3 el 6-01-09.

TEXTO INTEGRO DE LA CARTA:

Estimado señor;

Me dirijo a usted con motivo de la carta que el Presidente de la Generalitat ha dirigido a 200 entidades de la sociedad civil catalana, entre la que se encuentra, según los medios de comunicación, la que usted representa. Uno de los objetivos del documento enviado por el Presidente Montilla sería conseguir el apoyo de su organización, para dar una respuesta política de oposición a lo que el Tribunal Constitucional sentencie en caso de que modifique el Estatuto para adecuarlo a la Constitución.

Como usted bien sabrá, este Estatuto no ha obtenido unos resultados de amplio consenso social. Sólo el 36% de los catalanes, con derecho a voto, le dieron apoyo, no contó con el apoyo de dos de los grupos parlamentarios que hoy representan los ciudadanos de Cataluña, y ha sido el primer Estatuto de Autonomía aprobado en las Cortes sin el amplio consenso político de la Transición. En la actualidad hay pendientes de resolución siete recursos de inconstitucionalidad, uno de ellos a cargo del Defensor del Pueblo. Además, en las últimas encuestas de opinión es muy significativo que uno de cada tres catalanes creemos conveniente que el TC adecúe el Estatuto a la Constitución.

Si bien es cierto que los anteriores datos no restan validez jurídica al texto, sí evidencian que este Estatuto no ha contado, ni durante el proceso de elaboración, ni para su aprobación, con el apoyo social y político suficiente para considerarlo un texto de consenso que represente a todos los catalanes, como sí lo fue, en cambio, el Estatuto del 79 o nuestra Constitución.

Por este motivo, me dirijo a usted como Presidente de mi grupo parlamentario, ya que se ha de tener en cuenta el valor que representa, para una democracia, tener una sociedad civil plural, libre e independiente del poder político. Desde nuestro partido, no creemos que el mejor ejemplo de este modelo sea presionar, por parte del poder ejecutivo, a los líderes y representantes de la sociedad civil, y a la vez intentar influir sobre los miembros del TC.

Cataluña es plural, rica y diversa, y nuestra sociedad civil debe ser el espejo de la Cataluña real. Estoy convencido de que entre sus afiliados, miembros o socios, al igual que sucede en el conjunto de la sociedad, hay diversidad social, cultural, política e ideológica. Es por ello que consideramos fundamental que mantengan su autonomía respecto a las sentencias judiciales o las reacciones políticas que se derivan de estas resoluciones.

Desde Ciudadanos, consideramos que lo mejor que podemos hacer los representantes públicos por nuestro país y por nuestra Comunidad Autónoma es velar y respetar la autonomía y la independencia de la sociedad civil y dedicarnos exclusivamente a solucionar los problemas reales que afectan a nuestros conciudadanos, especialmente en un año tan complejo y duro como el que hemos empezado. Creemos que esta es la manera, y no otra, de recuperar la confianza de la ciudadanía en nuestra labor como servidores públicos.

Aprovecho la ocasión para saludarle cordialmente y desearle un feliz año.

Atentamente,

Albert Rivera
Presidente de Ciudadanos

jueves, 7 de enero de 2010

Guerra critica a Montilla: 'los políticos catalanes están en la estratosfera'

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El ex-vicepresidente Alfonso Guerra tiene toda la razón, o casi. Coincido plenamente con su diagnóstico, aunque no debería aplicárselo a todos los políticos catalanes, sino a los "catalanistas", ya que los políticos de Ciudadanos, y algunos casos aislados en otros partidos de ámbito nacional pero abducidos por el nacionalismo, mantenemos los pies en la tierra, tratando de resolver los problemas reales de los ciudadanos normales. Lástima que este ataque de lucidez no le hubiera sobrevenido antes de votar SI al "presuntamente inconstitucional" Estatut.


(Libertad Digital).- Alfonso Guerra se ha mostrado muy duro con su compañero José Montilla, a raíz de la carta del catalán a 200 entidades en las que pide unidad ante el fallo del Estatuto. El ex vicepresidente considera la misiva de "increíble" y cree que los políticos catalanes "están en la estratosfera".


(Europa Press).- El presidente de la Comisión Constitucional del Congreso, el socialista Alfonso Guerra, tachó este jueves de "increíble" que el presidente de la Generalidad, José Montilla, haya enviado una misiva a cerca de 200 entidades catalanas reclamando una respuesta unitaria en caso de que el Tribunal Constitucional recorte el Estatuto cuando aún el Alto Tribunal no ha dictado su sentencia al respecto. "Los políticos allí están un poco en la estratosfera", apostilló.

El ex vicepresidente del Gobierno criticó que se estén organizando actividades, como el envío de la citada misiva, sobre una resolución "que no existe" y que "nadie ha leído". "Me parece muy difícil que una sentencia que no existe y que no se ha podido leer motive una carta, pronunciamientos ni nada", sostuvo Guerra, quien opinó que los políticos de Cataluña están "un poco en la estratosfera".

A su juicio, el día que el Alto Tribunal dicte su esperada sentencia sobre el texto estatutario catalán lo primero que habrá que hacer es "acatarla" y, lo segundo, "que cada uno dé la opinión que quiera". "Pero hacerlo antes no lo entiendo", remató.

miércoles, 6 de enero de 2010

Los Reyes Magos en Barcelona politizados al servicio del PSC

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Esto nos pasa por creer en los RRMM

"El carbón lo tenemos reservado para cuatro o cinco jueces del Tribunal Constitucional". Estas fueron las palabras del rey Gaspar (Queco Novell). Y las del alcalde Hereu, dedicadas a los secuestrados por Al Qaeda. En Barcelona, la noche de los niños se ha convertido en un mitin.


Esto nos pasa por creer en los Reyes Magos

(Del blog de Daniel Tercero)

No creo que los Reyes Magos que esta noche pasaron por todas las ciudades y pueblos de España dijesen nada parecido a lo que el rey Gaspar manifestó a la televisión pública del Ayuntamiento de Barcelona. Preguntado Queco Novell -actor de programas de humor de TV3, que parece no saber distinguir entre humor y realidad y actos infantiles- por los regalos y el carbón que iban a dejar, Gaspar respondió que: “El carbón lo tenemos reservado para cuatro o cinco jueces del Tribunal Constitucional”. Algo muy instructivo y educativo para una fiesta infantil. Papá, ¿quiénes son esos “cuatro o cinco jueces” y qué es el Tribunal Constitucional? La sonrisa de la periodista lo dice todo. Y el speech del alcalde Hereu dedicado a los secuestrados por Al Qaeda. Todo muy navideño. Todo muy del gusto de los niños. Barcelona, haciendo amigos. La noche de los niños convertida en un mitin.

NOTICIA recogida en: Factual, La Voz de Barcelona, BTV.

martes, 15 de diciembre de 2009

Los alcaldes del PSC presionan al TC por el Estatut

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También los alcaldes del psC escenificaron hace unos días su "adhesión inquebrantable" al Estatut, y al parte/editorial dictado desde el poder a los periódicos subvencionados por el mismo.

Si el Estatut finalmente resultara ser en gran parte inconstitucional (lo cual es muy probable), podría entenderse que dichos alcaldes no han comprendido correctamente (o les da igual) los límites que marca la Constitución. Todas las leyes están sometidas al encaje en nuestra Carta Magna. Si alguna no lo cumple, es obvio que debe adaptarse a la Constitución o derogarse, haya sido votada o no en referendum, haya sido o no votada en referendum. Porque hasta las leyes están supeditadas al cumplimiento de la Constitución.


Entonces, en ese caso, ¿serán consecuentes con su apuesta firme por un estatuto inconstitucional y DIMITIRÁN? No sería ético continuar después como si tal cosa ignorando lo dicho. Como capitanes de barco, deberían hundirse con él. Llegado el momento, no duden que se lo recordaré.


(LA RAZÓN 12-dic-09).- Los 22 alcaldes del PSC que gobiernan en municipios de más de 40.000 habitantes añadieron ayer más leña al fuego del ardiente fin de semana político que vive Cataluña. A sabiendas de que todo el país analiza con lupa los movimientos en las urnas soberanistas, los ediles se concentraron frente al Parlamento catalán para presionar al Tribunal Constitucional en su fallo sobre el Estatut y para mostrar su apoyo al editorial que doce diarios emitieron a favor de la constitucionalidad del texto.

El alcalde de Barcelona, Jordi Hereu, fue el encargado de poner voz al manifiesto conjunto de los ediles para defender la «constitucionalidad evidente» del Estatut.

«Poner en peligro los avances conseguidos por el Estatut», aseguran, es «amenazar, gravemente, la cohesión social por la que tanto hemos trabajado por mantener en Cataluña». El consejo de alcaldes alega que el Estatut es un factor clave para poder seguir adelante con proyectos de promoción económica, políticas sociales o dotación de infraestructuras. De esta forma, defienden que el texto determina la necesidad de aprobar una ley de finanzas locales de Cataluña, en el marco de «la garantía de la suficiencia de recursos».

El manifiesto de los socialistas pide el «máximo respeto» al Estatut, que es «la expresión de la voluntad de la sociedad catalana». Y es que no fueron una, ni dos, sino tres las veces que el alcalde de Barcelona recordó a los medios de comunicación presentes que el texto fue «aprobado por el Parlamento de Cataluña, negociado en el Congreso de los Diputados y el Senado, aprobado por las Cortes Generales como Ley Orgánica y refrendado por los ciudadanos y ciudadanas de Cataluña».

«Participamos de la inquietud y preocupación» por la «dilación desmesurada» del pronunciamiento del Constitucional», alega el manifiesto. «Representamos al 75 por ciento de los ciudadanos y ciudades de Cataluña», añadió Hereu, que no dudó en defender que el Estatut «se está tirando hacia adelante desde hace más de tres años con normalidad».