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miércoles, 29 de septiembre de 2010

Albert Rivera: ¡Qué maravilla ver el indulto de la libertad!

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Albert Rivera y Serafín Marín se citan en la Monumental catalana para ver a «Timonel», el último toro al que se perdonó la vida y que ya disfruta del edén de la dehesa


(ABC).- Por la carrer de la Marina se divisa la figura de dos maestros. El político se ha enfundado un terno pizarra; el matador se ha vestido con camisa de rayas y vaqueros. Se alza una voz: «¡Torero!» La admiración es para Albert Rivera, el parlamentario catalán que ha marcado un hito al cruzar la puerta grande de la Monumental de Barcelona: «Fue una experiencia única, emocionante y hasta surrealista. Me sentí abrumado y con la sensación de no merecerlo», cuenta a ABC.

Apenas han pasado catorce horas de la resaca de toreo libre del domingo, cuando el presidente de Ciutadans cruza otra vez el pórtico de la gloria. Lo hace acompañado de Serafín Marín, máximo estandarte de la Tauromaquia en Cataluña. Sus ojos, que apenas se han cerrado en una larga y festiva noche, aún rebosan emoción, fugaz por la sombra abolicionista. «Fue una vivencia inolvidable. ¡Cómo olvidar esos kilómetros a hombros de los aficionados por las calles de mi tierra! Los mossos me decían: Serafín, ¿no podéis ir por el paseo para no cortar el tráfico? Aquello era una locura, parecía una Semana Santa. Hasta los costaleros gritaban: ¡al cielo con él!»

¿Han bajado ya de esas nubes de Barcelona? «Yo no», responde Marín. «Me parece que Serafín ha exprimido más el cielo que yo...», replica cómplice Rivera, quien tardó más en llegar al hotel en coche que el diestro en volandas. En el Fórum, una marea humana coreaba su nombre. Y el espada, como esos futbolistas que se asoman al balcón tras ganar una Copa, afloró por la ventana entre el fervor y el delirio: se despojó de las medias, la camisa, el corbatín y la castañeta para lanzárselos a los aficionados que lo vitoreaban. «Jamás he visto algo igual», señala mientras la mirada se pierde en el ruedo donde grabó «la faena de la libertad», bautizada así por Rivera. ¿La última? «Quiero pensar que no. Albert, ¿hay esperanzas?», consulta el profesional al que pretenden apuntillar su modus vivendi. «Me comprometo a que si tenemos fuerza para presentar un proyecto de ley en la siguiente legislatura reabriremos el debate. Igual que se hizo para prohibir, mi grupo lo hará para dar libertad. Y que cada cual se retrate». Con una mente preclara, no pasa por alto la dejadez del planeta táurico: «Probablemente, si figuras y ganaderos se hubiesen echado antes a la calle, esto no pasaría. Deben de hacer autocrítica».

Mientras recorremos la plaza hasta llegar a los corrales para ver a «Timonel», el toro de Jandilla indultado, un grupo de personas se acercan al líder de Ciutadans. Manan los elogios. «Yo votaba al PSC pero en las próximas elecciones le votaré a usted. Y conozco a cincuenta aficionados que harán lo mismo», explica un espontáneo. «Esos socialistas tampoco volverán a ver mi voto, porque han jugado con el pan de mi familia», añade un trabajador. Con el verbo del pueblo en primera persona, cobra vigencia aquella añeja teoría de Ortega y Gasset: los tendidos son el reflejo de la sociedad. El sentimiento político-taurino se ha palpado en esta última Feria de La Mercé. Habla Marín: «A David Pérez lo pitaron porque, aunque él ha defendido los toros, la gente se siente indignada y traicionada por el PSC; en el caso del PP hubo ovación con división de opiniones porque, pese a su defensa, no han terminado de echar la pata p'alante; en cambio, a Ciutadans lo han ovacionado, pues ha sido un partido coherente».

Héroes y villanos

Aunque el cántico a la libertad peregrinó por los gradas cuando Serafín Marín brindó su faena a Rivera, el líder de C's confiesa que no han faltado los mensajes recriminándole su triunfal paseíllo en los ruedos. Habla en corto y por derecho: «Los antis no pueden dividir el mundo en héroes y villanos. Yo no soy aficionado, pero Serafín Marín y los que prohibieron los toros han conseguido que vaya. Y me marché convencido de que el público es gente que no molesta a nadie y que disfruta del espectáculo por el que paga. El diputado, al que ya llaman «torero» por los pasillos del Parlament —«soy Rivera y Díaz»—, ensalza los componentes estéticos de la corrida: «Son innegables».

«¿Volverás entonces?», le invita Marín. «Si supiese que todos los días son como ayer, es fácil que regrese». Colma de plácemes al de Montcada i Reixac: «No sé si en el toreo habrá clases, pero Serafín se ha ganado estar en primera». ¿En qué categoría cataloga Marín a Rivera? «Albert sería un toro de El Pilar, una ganadería superior, al que indultaría». Y el resto, ¿a qué hierro pertenecen? «El PSC, malo como lo de Palha, el PPC podría ser Juan Pedro o El Ventorrillo, con toros buenos, y CiU y ERC, dos hierros muy duros y malos». Toma la palabra el político, que admira el valor de la torería: «Serafín teme a los políticos, y a mí me dan miedo los toros, aunque en mi terreno también hay miuras...» Continuamos el recorrido por el Museo y llegamos al destino: chiqueros. Rivera y Marín se interesan por el estado del toro: «Perfecto». El presidente de Ciutadans observa embelesado la hermosa estampa de «Timonel» —«¡hoy le veo más pitones!», espeta el torero que le regaló la vida—. «¡Es el indulto de la libertad! Qué maravilla!», exclaman a coro. El mayoral abre la puerta y «Timonel» embarca. Al otro lado, le aguarda el edén de la dehesa.


(ABC).-

lunes, 27 de septiembre de 2010

Pasión taurina (y ciudadana) por las calles de Barcelona

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26-S histórico: Serafín Marín indulta un toro y sale a hombros con Albert Rivera (Ciutadans), y El Cid

(Rosario Pérez - ABC). «¡Libertad, libertad!» La palabra que acuna el mayor tesoro de la tierra retumbó por los cimientos de la Monumental de Barcelona. La emoción trepaba por los tendidos a la velocidad de la luz. Un torero catalán, de Montcada i Reixac para más señas, había toreado con la verdad por delante en la faena más emocionante de la temporada de la prohibición. Serafín Marín se llama. «¡Serafín, Serafín!», gritaba la afición mientras lo sacaba a hombros por las calles de la Ciudad Condal. Una riada humana lo seguía a modo de procesión en un Vía Crucis que comenzó en la calle Marina, continuó por la Gran Vía, recorrió la Avenida Diagonal y kilómetros más allá, allá donde la ciudad se confunde con el mar, descendieron a la tierra al héroe, que acababa de indultar un estupendo toro de Jandilla, «Timonel» de nombre.

Marín había brindado la fabulosa obra a Albert Rivera, que debutaba en una corrida de toros y terminó por la puerta grande en compañía de Marín y El Cid, marcando un hito en las páginas político-taurinas. Cuando el presidente de Ciutadans —que se ha ganado el voto de muchos aficionados como paladín de las libertades— recibió la montera, los tendidos estallaron en clamor. El cántico a la libertad se extendió con tal ímpetu que su eco llegó al Parlament. Pocas veces se habrá respirado tanta emoción en una plaza. Y rara vez se habrá visto aquí un toro tan astifino, con dos velas que servirían de alumbrado en La Mercé.

Cuando asomó el pañuelo naranja, el público se lanzó al ruedo para alzar en volandas a su torero

No se arredró el espada: firme como un húsar, se plantó en la mismísima boca de riego para izar su muleta a modo de senyera por estatuarios, coronados con adornos que prometían el paraíso. La faena fue puro sentimiento y toreo auténtico, ese toreo clásico en el que se para, se templa y se manda por abajo, arrastrando las bambas y barriendo una arena ensuciada solo por la incoherencia parlamentaria. Serafín, estandarte de la Fiesta catalana, capitaneó con grandeza al frente de «Timonel»: tempo y distancias, cite despatarrado, muleta adelantada, zapatillas taladradas, riñones encajados y templada profundidad a las extraordinarias embestidas. Enfundado en el terno de valiente y artista, las trincherillas y los de pecho encendieron el coso al rojo vivo. El toro no se cansaba de embestir y el corazón de Marín se embriagaba. Aquello era un éxtasis colectivo y la gente comenzó a pedir el indulto. ¿Que si el jandilla lo merecía? El ejemplar aguantó con la boca cerrada hasta el final, y su epílogo se escribirá ya en el edén de la dehesa. Todos querían perdonar la vida a «Timonel»: desde Albert Rivera a Alicia Sánchez-Camacho, a quien brindó su primera faena —recompensada con una cariñosa oreja—, el acomodador y el mulillero, el del Barça y el del Español… No era un indulto más: la Monumental solicitaba a coro el indulto de la Fiesta.

Cuando asomó el pañuelo naranja, el público se lanzó al ruedo para alzar en volandas a su torero y a Albert Rivera. También auparon a Rafael Luna; desde sus filas populares anunciaron que su pacto con CiU dependerá de si se rompen las cadenas de la abolición... El Cid, galardonado con las dos orejas del buen quinto, tuvo el gesto de dejar todo el protagonismo a los actores catalanes hasta que los aficionados lo elevaron a hombros.


La fotografía se enmarca ya en la Historia: Manuel Jesús, Serafín Marín y Albert Rivera (el otro Rivera, Paquirri, se marchó a pie, aunque también paseó por las alturas el ruedo) cruzando la puerta grande de la Monumental en olor de multitudes. Y mientras El Cid pasaba a su furgoneta y el capitán de CiU bajaba a la tierra en una anochecida inolvidable, la afición iniciaba su peregrinaje hasta el hotel Vincci. Como la noche anterior con San Morante en procesión, las vías se cortaron y el tráfico se paralizó, con los mossos de escoltas. Imposible poner bridas a una pasión inenarrable, con centenares de aficionados y costaleros alabando a Serafín Marín, que cual Cristo revivido en Semana Santa rozó el cielo catalán con la senyera y la bandera española. Que no rompan el sueño del 26-S…

jueves, 5 de agosto de 2010

Rivera: 'Con el boicot a los productos catalanes, el independentismo gana'

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Es un placer tener como líder a Albert Rivera, alguien que está ahí, elegido por los afiliados como presidente, y elegido candidato al Parlament de Cataluña en elecciones primarias, ya que día a día demuestra estar en perfecta sintonía con todos nosotros, y con el sentido común.
Su actividad en las redes sociales (en especial facebook y twitter) es muy importante, y realmente gestionada por él mismo, algo inusual en el mundo político actual. Un twitt emitido ayer por Albert se ha convertido en noticia de interés para algunos medios, como Cronica.cat, según se puede ver en la siguiente noticia:

Albert Rivera: 'Con el boicot a los productos catalanes, el independentismo gana'

El líder de Ciutadans reconoce en un mensaje desde su perfil de Twitter que si se volviera a hacer un boicot a Cataluña en respuesta a la reciente prohibición de las corridas de toros, el independentismo saldría beneficiado.

Albert Rivera califica de " tontos " a las personas que afirman que harán boicot a los productos catalanes por la entrada en vigor de la prohibición de las corridas de toros en Cataluña. Lo ha dicho vía Twitter, en un mensaje en el que afirma que este boicot sería una respuesta a la provocación de los partidos catalanes: "Cuando el nacionalismo busca confrontación y odio y hay tontos que pican y proponen boicots, el independentismo gana". 

La noticia sobre una nueva campaña para dejar de consumir productos elaborados procedentes de Cataluña se extendió la semana pasada, justo después de que el Parlamento catalán aprobara por mayoría absoluta que a partir del 2012 no se harían más corridas de toros en territorio catalán .

A partir de un mensaje sms que decía "Si Catalunya prescinde de los toros, los aficionados prescindiremos de Cataluña: sus productos y servicios. Pásalo." o un artículo difundido por el diario ABC llamado "Cataluña quiere toros. Pásalo", fue como se inició la campaña de boicot a que se refiere Albert Rivera .

NOTA DEL BLOGUERO: A este respecto, opino exactamente igual que Albert; de hecho, en alguno de mis comentarios en facebook he dicho que no estoy a favor de los boicots, que me parece una reacción visceral e irracional ante una situación, y que en este caso concreto les daríamos la razón a los independentistas, ya que en realidad los productos catalanes son tan españoles como todos los demás, ya que Cataluña es parte de España.

viernes, 30 de julio de 2010

Albert Rivera: 'Un trozo de libertad'

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(Publicado en Diario Crítico).- El tripartito y CIU han decidido hoy recortar un poquito más las libertades en Cataluña. La prohibición por ley de las corridas de toros sienta un precedente peligroso para un parlamento que debería tener como objetivo solucionar los problemas reales de la gente y no ir borrando a golpe de ley aquellas tradiciones, costumbres o símbolos que incomodan o no se adecuan al patrón identitario que el nacionalismo catalán ha creado a lo largo de las tres décadas que ha gobernado Cataluña.

Porque la realidad es que estos partidos nacionalistas no han prohibido los toros por proteger a los 104 toros que se sacrificaban al año en Cataluña. Si el motivo hubiera sido la protección animal podrían haber comenzado por cumplir la ley de protección animal que incumplen sistemáticamente todos estos partidos en las perreras municipales, o se podían preocupar por los 15.000 perros y gatos que mueren atropellados en las carreteras catalanas cada año. O podrían haber tenido un mínimo de vergüenza torera y no votar a favor de prohibir los toros y en cambio apoyar un proyecto de ley en el que se blindan los toros “embolados” en Cataluña. Parece ser que para los nacionalistas los animales sufren en función de si se les estresa o castiga en la plaza de toros o en las calles y plazas de los pueblos donde gobiernan muchos de sus alcaldes, de si suena un pasodoble o una sardana o si hay banderas españolas o señeras en los tendidos o en las barreras.

Solo se puede resumir la actitud de estos partidos, como diría el diestro de Ubrique, en dos palabras: pura hipocresía. En el fondo, sus incoherencias demuestran lo que algunos diputados nacionalistas confiesan en privado: prohibir los toros ha sido para ellos una oportunidad única de expulsar de la Cataluña real lo que tradicionalmente se ha llamado fiesta nacional, un símbolo vinculado a España, ese “gran enemigo” de la nación catalana.

En cambio, para Ciudadanos debe ser la sociedad, en libertad, en función de una evolución natural de sus usos y costumbres según la demanda y la oferta del mercado y de los ciudadanos que la componen, quien debía decidir, con su seguimiento o no de las corridas, cuál era el futuro de estos espectáculos, no los partidos políticos por sus obsesiones identitarias.

A mí personalmente, como a buena parte de la sociedad española, no me apasionan las corridas de toros, pero me preocupa profundamente que todo lo que huela a España en Cataluña deba ser perseguido o sancionado. Hace unos días conocimos la noticia de que CIU solicitó en el ayuntamiento de Barcelona que se multara a los taxistas que en Barcelona llevasen o hubieran llevado la bandera española durante los días posteriores a la victoria de la Roja en el mundial. Y también costó hasta cuatro peticiones por escrito y las subsiguientes denegaciones que el alcalde socialista, Hereu, claudicara y pusiera una pantalla en Barcelona para ver la final del Mundial. Cosa que, como denunciamos en su día, ni siquiera pudieron hacer los chavales que pasaron el 11-J en un albergue de la Generalitat porque el gobierno de Montilla dio órdenes por escrito de que no se permitiera ver la final en los albergues públicos. Y qué decir de las sanciones de hasta 10.000 euros a los comerciantes catalanes que en sus empresas no rotulen en catalán. Una auténtica obsesión.

Todo ello demuestra que el nacionalismo tiene como único objetivo construir una nación catalana uniforme, de pensamiento único, que debe ir borrando del mapa todo aquello que desmonte su tesis de que Cataluña y los catalanes no somos diferentes al resto de españoles, sean toros, hablar castellano o seguir a la Roja.

Hoy en Catalunya algunos han perdido su afición, su trabajo o su pasión, la fiesta de los toros, otros han logrado expulsar un símbolo español de su “nación”, pero otros cuantos hemos sentido como con la enésima prohibición nos volaba un trozo de libertad.


Albert Rivera, Presidente de Ciudadanos y diputado autonómico en Cataluña.

miércoles, 28 de julio de 2010

El nacionalismo borra todos los rastros de españolidad: hoy les toca su turno a los toros

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El nacionalismo tiene que borrar aquello que se produce espontáneamente en la sociedad y altera, con ello, el marco mental de quienes pretenden una sociedad homogénea. Es su esencia, borrar todo rastro de españolidad, todo lo que difiere de su "matrix" uniforme y uniformizador, todo aquello que les recuerda que forman parte de España.

Hoy le toca el turno a los toros, mañana ¿qué será? ¿la pesca deportiva, la tortilla española, la siesta?


martes, 27 de julio de 2010

Estocada mortal a los toros, y a la libertad, en Cataluña

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Tal día como hoy se inicia el fin de una tradición, el fin de uno de los lazos culturales con el resto de España. Los nacionalistas siguen tratando de borrar todo rastro de españolidad de la vida oficial catalana, estableciendo fronteras imaginarias entre su paisito catalán y el resto de España.

En unos minutos, se iniciará el pleno del Parlament de Cataluña en el que se pretende abolir la fiesta taurina. Desde aquí, quiero recordar los videos de las intervenciones de Albert Rivera, presidente de C's, cuando se admitió a trámite esta iniciativa popular (recibida con alborozo por los nacionalistas), mientras por otro lado se blindaba como fiesta tradicional catalana a los correbous.





martes, 20 de julio de 2010

Los socialistas se quitan la careta

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(Editorial - Huelva información)

CUANDO todavía se escuchan los ecos de "¡Libertad!, libertad, libertad...!" que pedían varios miles de aficionados, el pasado domingo, en la Monumental de Barcelona, el Partido Socialista Catalán (PSC), a través de su portavoz, Miquel Iceta, ha declarado que dará libertad de voto a sus 37 diputados el próximo 28 de julio en la votación de la ILP abolicionista de la Fiesta en Cataluña. El PSC ha jugado desde el primer momento a dos bandas. Si en la votación sobre las enmiendas hubiera votado en bloque -como lo ha hecho en otros temas, caso del aborto- a favor de la Fiesta, probablemente no hubiéramos llegado hasta aquí. Ya advertimos que el portavoz de este partido en el tema taurino, David Pérez, jugaba con fuego. En su momento dijo que apoyaba los toros, entre otras cosas porque "su prohibición costará a los catalanes 300 millones de euros". En varios medios de comunicación, e incluso en afirmaciones a la Mesa del Toro, afirmó que su partido votaría en bloque el próximo 28 a favor de los Toros y en este sentido ha mentido. Si tiramos de calculadora y no erramos, por la abolición de la Fiesta votarán los 33 diputados de Esquera e Iniciativa; entre tanto a favor de que los Toros continúen en Cataluña se encuentran 17 diputados, pertenecientes al PP y Ciutadans. Con este panorama, los 85 diputados restantes (48 de Convergencia y 37 del Partido Socialista) tendrán en sus manos la decisión definitiva.

Si nos remontamos al inicio de este lío, uno llega a la convicción de que en este tema prima fundamentalmente la política porque están utilizando los Toros como seña identitaria de lo español. No sirve como argumento para la prohibición de un espectáculo legal hablar de maltrato animal en una cámara que si fuera por esa sensibilidad debería haber elaborado una ley para evitar que diez millones de cerdos se encuentren presos, sin movilidad alguna, en un hábitat muy distinto del que vive el toro bravo en la dehesa. El mazazo político que se avecina puede ser definitivo.

Salvo PP y Ciutadans, que desde un principio dejaron patentes sus posiciones favorables a la Fiesta, el resto de partidos han estado jugando con los aficionados desde el nacimiento de la ILP; máxime cuando blindaron los correbous (encierros, donde incluso al toro se le colocan bolas de fuego en los cuernos) porque los partidos nacionalistas tienen en la Cataluña del Ebro, donde se celebran, su granero de votos. Después de esta odisea, al menos llegamos al juicio final sabiendo que los socialistas se han quitado la careta.

domingo, 6 de junio de 2010

Albert Rivera, en El Imparcial: 'Han ido eliminando lo que les recuerda que Cataluña es una comunidad española'


SÓLO LOS PARTIDOS NACIONALISTAS VOTARÁN A FAVOR DE LA PROHIBICIÓN

(El Imparcial).- Este 9 de junio puede ser un día trágico para las corridas de toros en Cataluña. El Parlament votará si finalmente prohíbe la Fiesta Nacional o si permite que la celebración continúe. La llave la tienen 14 diputados de CiU que de votar en contra de la prohibición conseguirían mantener la tradición. El presidente de Ciutadans, Albert Rivera, ha denunciado en EL IMPARCIAL que los independentistas usan esta polémica para quitarse de encima un referente como los toros que son un elemento común en toda España, ya que éstos sí están a favor de otras tradiciones como los correbous (encierros tradicionales catalanes).

El debate final sobre la prohibición de los toros en Cataluña se realizará el próximo 9 de junio en el Parlament de Cataluña después de que la Comisión de Medio Ambiente aprobase esta semana el informe de la ponencia encargada de la modificación de la Ley de protección de los animales.

Entonces, podremos saber si finalmente las corridas de toros, que han estado tradicionalmente presentes en Cataluña, desaparecen para siempre, a pesar de que seguirán permitiendo otro tipo de festejos taurinos.

La polémica que más ha encendido la mecha durante el debate es si realmente el apoyo por parte de algunos partidos a la iniciativa legislativa popular (ILP) promovida por la plataforma animalista Prou! se debe realmente a una posición en defensa de los animales, o si lo que se esconde detrás del debate es una cuestión identitaria.

Lo que está claro es que si la prohibición se aprueba será sólo con los votos de partidos nacionalistas catalanes y sin el apoyo de las formaciones no nacionalistas.

El presidente de Ciutadans, Albert Rivera, ha denunciado en EL IMPARCIAL que mientras partidos nacionalistas como CiU o ERC han sido claves en la puesta en marcha del debate para la prohibición de las corridas, éstos defienden el blindaje de los correbous (encierros tradicionales de Tarragona), que impulsó el propio CiU.

Rivera considera que "son partidos soberanistas" que pretenden "construir un Estado por encima de la libertad" y a los que les ha podido "más el identitarismo que ésta".

El líder de Ciutadans ha manifestado que los nacionalistas han ido eliminando "todo lo que les recuerda que Cataluña es una Comunidad Autónoma española" y ha puesto como ejemplo la pantalla gigante que su partido instalará en Barcelona para poder ver los partidos de la selección española ante la "negativa de las instituciones públicas catalanas" a poner una.

"Han quitado un referente como los toros que son un elemento común en toda España y que, además, se llama la Fiesta Nacional", explica Albert Rivera, que cree que "es una tentación tremenda de los que siempre han mamado el independentismo".

Los que promueven la prohibición de las corridas blindan los encierros

El presidente de Ciutadans ha aludido a que quieren llamar ahora "Fiesta Nacional Catalana" a los correbous y lo achaca al miedo a perder votos ante las próximas elecciones catalanes en las Tierras del Ebro y Tarragona, donde estos festejos están más arraigados.

El pasado 11 de febrero el Parlament acordó tramitar una proposición de ley promovida por CiU -por el sector pro taurino de la formación catalanista- para blindar la celebración de correbous.


La propuesta sólo fue rechazada por por Ciutadans y por ICV-EUiA, que echó en cara a sus socios del PSC y de ERC su apoyo a la iniciativa, que calificó de "innecesaria, inoportuna, contraproducente y contradictoria".

La razón por la que se presentó esta propuesta fue por el temor y la alarma que se había creado durante la tramitación de la Iniciativa Legislativa Popular que plantea prohibir las corridas de toros en Cataluña.

Los partidos nacionalistas que apoyaron el blindaje consideran que los correbous son "un juego entre el animal y el hombre", aunque al toro se le suele poner un artefacto con fuego en los cuernos y se le dirige con una cuerda atada mientras corre por las calles de las localidades que celebran esta tradición.

El diputado de CiU y alcalde de La Ampolla (Tarragona), Francesc Sancho, una de las voces mas altas en la defensa taurina, fue el encargado de presentar ante la cámara la proposición de ley, que fija los requisitos que deben cumplir y regula su desarrollo con el fin de garantizar los intereses y seguridad del público, así como la protección de los animales.

Sin embargo, el contenido de la propuesta coincide con el "código de buenas prácticas" acordado hace unos años entre la Administración y los implicados en estas fiestas.

Albert Rivera ha comentado que no entiende esta posición que "va a provocar el ridículo" al haber corridas en Fraga y en Perpignán, donde los catalanes se van a tener que ir para poder verlas y ha explicado que los independentistas utilizan este asunto como un "símbolo para demostrar que son diferentes".

Suspense hasta el día de la votación
El suspense está garantizado, ya que hasta el mismo instante de la votación no se sabrá el destino de los sufragios de los 48 diputados de CiU, que tendrán libertad de voto, ni los del PSC, que no decidirá qué hace hasta minutos antes de la celebración del pleno.

Aun así, es bastante previsible que los socialistas voten contra la reforma de la norma porque buscaron encontrar una vía alternativa a la prohibición en el debate de la ponencia.

De momento, está claro que la prohibición de las corridas de toros contará con el apoyo de los 21 diputados de ERC y de los 12 de ICV-EUiA (33 votos), y con los 14 votos en contra de PPC, los 3 de Ciutadans y, en principio, los 37 del PSC (54 votos).

Así, la llave la tendrán los 48 representantes de CiU en el Parlament ya que con el sufragio de 14 de éstos al lado de PPC, PSC y Ciutadans, la prohibición no saldría adelante.

Sin embargo, a ojos de Albert Rivera, el panorama se dibuja más sombrío. "Creo que lamentablemente Mas es favorable a prohibirlos, también Pujol, y la dirección lo son", ha argumentado.

Sobre la la libertad de voto, Rivera ha asegurado que "no confía en ésta" dentro de CiU. "Quien se mueve en estos partidos no sale en la foto y habrá repercusiones internas si no sale adelante, a pesar de que muchos diputados reconocen en privado que es un error".

Podría retrasarse la votación de la norma, que no entraría en vigor hasta 2012
La iniciativa legislativa popular (ILP) promovida por la plataforma animalista Prou! (Basta, en catalán) incluye, sin embargo, una enmienda técnica de CiU para que la abolición se aplique desde el 1 de enero de 2012, gracias a una moratoria técnica de 18 meses para que la administración pueda aplicarla con todas las "garantías y lógica".

De todas formas, la votación podría retrasarse al menos un mes si finalmente el PPC decide llevar esta modificación normativa al Consejo de Garantías Estatuarias, algo que, de momento, están estudiando.
Los populares también consideran que este asunto es una cuestión identitaria más que de defensa de los animales, ya que plantea abolir los toros pero no los correbous.

Leonardo Anselmi, portavoz de Prou!, ha explicado, sin embargo, que "están a la espera de lo que haga el PPC y de saber si lo llevan al Consejo de Garantías", pero han asegurado que "si no se vota en junio será en julio".

Anselmi ha comentado que están satisfechos y que están de acuerdo con todas las enmiendas que se aprobaron en la Comisión de Medio Ambiente y que "entrarán en pleno antes de las vacaciones, sí o sí, y éste ha sido un pasito más".

Sobre el apoyo de CiU a su iniciativa, el portavoz de Prou! ha confiado en el apoyo de la formación, pero ha afirmado que "la verdad es que no tienen nada claro".

G. Moratinos/ Agencias / El Imparcial

viernes, 4 de junio de 2010

Andrés Calamaro renuncia a ser "progre" ante Buenafuente

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Andrés Calamaro ya no es "progre". Lo hizo oficial en el programa de Andreu Buenafuente, en LaSexta. "Con solemnidad", leyó un escrito en el que explicaba sus razones. El detonante, la posibilidad de que prohíban las corridas de toros en Cataluña.

LIBERTAD DIGITAL.- El cantante argentino Andrés Calamaro está en España para promocionar su último disco. Pero no desaprovechó la ocasión para dar su opinión sobre algunos asuntos polémicos, como la intención de prohibir las corridas de toros en Cataluña, algo que Calamaro rechaza de plano.

En su visita a Andreu Buenafuente en un medio tan "progre" como LaSexta, Calamaro decidió leer un escrito, compuesto en un taxi según dijo, en el que mostraba su rechazo a la prohibición de la Fiesta y, de paso, su renuncia total a ser calificado precisamente de "progre". "Me gusta tocar estos temas políticamente incorrectos", había advertido poco antes.

Esta es la carta que leyó Calamaro ante el sorprendido Buenafuente:

Con solemnidad y no sin cierto pesar, renuncio con el estado televidente español de testigo a mi estatus de progre sospechado de rojo y libre pensador. Renuncio a la progresía porque quiero corridas de toros en Cataluña, quiero correrme en una fiesta de arte y muerte, verte correrte de buena suerte, es más: quiero que vuelva José Tomás a Barcelona de nuevo. No me muevo de mi respeto a las tradiciones y que los papelones los haga mi compatriota, que juntó a 40 firmas por la derrota de esta fiesta que pintaron Goya y Picasso.

"Por si acaso no quedó claro, le aclaro que hago bulto por la libertad de culto. Si prohibir es progresía y el progre es rabioso antirrobo, mi antojo es renunciar al progresismo ahora mismo".


El público respondió con aplausos, cosa que sorprendió al presentador. Calamaro continuó hablando del tema, tras exclamar "¡Toros sí, toros sí". Afirmó que se mueve con "cierta comodidad" en su "incorrección política" aunque expresó su temor a leer en internet los comentarios, de los que apuntó que serían "reaccionarios al cubo". Anunció que, tras dejar de ser progre, se iría de España convertido en otra cosa, "un hedonista ético, un burgués social". El argentino al que se refería en su declaración es Leonardo Anselmi, un compatriota llegado a Cataluña en 2002 y reconvertido en ferviente antitaurino.

jueves, 18 de marzo de 2010

El cinismo de Montilla

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Vaya caradura que tiene Montilla: dice que el PP (y C's) fomentan el conflicto lingüístico, ¿y el psC qué? ellos son quienes imponen multas lingüísticas, eliminan el castellano de la educación, e imponen el catalán como única lengua en todos los ámbitos de la administración pública. Es el gobierno del tripartito, con el psC a la cabeza quien provoca el conflicto lingüístico, laminando los derechos de más de la mitad de los catalanes, y nosotros somos quienes se lo echamos en cara, y lo denunciamos públicamente.

Montilla: "El PP es el culpable de fomentar el conflicto lingüístico"

EL PRESIDENTE DE LA GENERALITAT ASEGURA QUE "EL CASTELLANO NO ESTÁ EN PELIGRO EN CATALUÑA"


A. Rubio (La Voz Libre)

Barcelona.- El presidente de la Generalitat, José Montilla, asegura que el castellano no está en peligro en Cataluña, que el conflicto lingüístico no existe y que el PP es el que lo fomenta. Es lo que se desprende de la entrevista que el periodista Iñaki Gabilondo le hizo ayer en CNN+.

"España es un país cada vez más federal, aunque haya poca predisposición a utilizar esta palabra", explicó Montilla después de culpar al Partido Popular del deterioro de las relaciones entre Cataluña y el resto de España.

Montilla también hizo referencia a la Ley de Educación de Cataluña (LEC), justo en el día en el que se producía la huelga de docentes en los centros de titularidad pública en Cataluña. Montilla recordó a los sindicatos convocantes de los paros que esta ley va a seguir desplegándose. Recordó que es una ley que nació con el apoyo de PSC, ERC y CiU y que pretende introducir "reformas" necesarias en la enseñanza. Indicó igualmente que la huelga fue seguida por el 20 por ciento del profesorado.

Otro de los temas conflictivos que protagonizan el escenario político es el debate parlamentario sobre los festejos taurinos, al que se refirió con estas palabras: "No soy partidario de que se prohíban". Además aseguró que la mayoría de diputados en su partido rechazan la prohibición de las corridas.

También hubo tiempo para centrarse en el caos al que ha tenido que hacer frente Cataluña tras la gran nevada que azotó a la comunidad autónoma el 8 de marzo. Montilla recriminó a Endesa que no actuara con la previsión suficiente y aseguró que la eléctrica fue alertada por Protección Civil. "Deberían haber estado más preparadas y actuar de forma más coordinada". El presidente dejó claro que él no pretende eludir responsabilidades y culpar sólo a las eléctricas, pero recordó que estaban "avisadas". Lo que sí indicó es que no se preveía que el temporal de frío, nieve y viento alcanzase la intensidad que tuvo.

NOTICIA ORIGINAL: Telecinco.

domingo, 20 de diciembre de 2009

Nuevo liberticidio en Cataluña: Ahora van a por los toros.

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El pasado viernes se consumó el primer asalto contra la fiesta nacional: los toros. En un día tan lamentable, por lo que supone de liberticidio contra los ciudadanos catalanes, cabe destacar un discurso entre todos los demás, el pronunciado por Albert Rivera, presidente de C's, ante el Parlament de Cataluña. Aquí podéis ver un extracto:


Desde otro punto de vista, humorístico y de "esquerras", aquí tenemos el gag del clon de Carod-Rovira.

sábado, 19 de diciembre de 2009

¿Catalanes antitaurinos?

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Un breve apunte de Historia, para que los catalanistas recuerden su pasado, y a una de sus figuras, Lluís Companys, ferviente aficionado a la fiesta nacional, esa que ahora quieren prohibir.

(Extraído del blog "El tinglado de Santa Eufemia", por Angel Duarte)

Lluís Companys a punto de conceder las orejas y el rabo

Explicaba un torero proverbial, Rafael Guerra, que lo que no puede ser, no puede ser, y además es imposible.

Pues bien, lo que no puede ser es que el Parlament discuta sobre la liquidación de la fiesta de los toros en Cataluña, toda, y que la Generalitat quiera que se rehabilite a Lluís Companys, el presidente mártir. Las dos cosas al mismo tiempo son un imposible. De hecho, tras una y otra iniciativa están, parece ser, la misma gente, poco seria y mal informada.

Para ponerlo en evidencia
reedito una bonita fotografía que me facilitó Leandro Álvarez Rey y que nos sitúa en la Maestranza. Una imagen vale más que mil palabras. Lo digo yo, que -ya me gustaría- no soy torero sentencioso.

viernes, 18 de diciembre de 2009

Carlos Herrera: 'Otra vez a Perpiñán'

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Los antitaurinos, y también los antiespañoles, han ganado el primer asalto. Carlos Herrera lo preveía en su artículo, la mayoría de nuestros representanes en el Parlament han quedado como lo que son, en aras de una "progresía" que les lleva a enfrentarse a todo lo que sea considerado típicamente español.


OTRA VEZ A PERPIÑAN

(ABC) HOY es el día en el que la mayoría de los representantes políticos del Parlamento de Cataluña optan por quedar como un conjunto de perfectos cretinos o como unos tipos con dos dedos de frente, ya que hoy viernes deciden si se aceptan las enmiendas a la totalidad a la iniciativa que propone ilegalizar los espectáculos que cursan con la muerte de un toro en el territorio bajo su amparo legislativo o si dan luz verde a la ley que finalmente prohibirá la fiesta nacional tal y como la conocemos en la actualidad. Hoy se decide algo más que la pertinencia o no de una costumbre festiva y artística que tiene mucha más tradición en la comunidad que muchos de sus apellidos: hoy se decide si en Cataluña se puede vivir en la confianza de que los poderes públicos no se van a exceder en el recorte de libertades merced a argumentos estúpidamente identitarios. Lo que votan los parlamentarios catalanes no se queda en la defensa supuesta de los derechos de los animales, no se reduce a una cuestión de procedimiento mecánico sobre el trato dado a mamíferos o no mamíferos de diversos escalones evolutivos; no es una normativa sobre protocolos de mataderos o sobre normas sanitarias a observar en el sacrificio de reses de consumo humano. Hoy se decide si se da carta verde a la iniciativa que busca eliminar cualquier atisbo de significación popular que pueda empatarse con costumbres españolas o no. Los que quieren prohibir la fiesta de los toros en Cataluña no tienen el más mínimo interés en la integridad ni en el sufrimiento del toro, no conocen ni como nace ni como se cría, no han ido en su vida a una plaza de toros, no saben si es carnívoro o herbívoro y no tienen ni idea a lo que sabe su carne. Tampoco se han preocupado por saber la industria que el toro mantiene en pie, el número de personas que vive de ella o la trascendencia cultural alienante que tiene su prohibición. Los que van a votar a favor de su erradicación solo piensan en el prurito político que les proporcionará haber desterrado una tradición que les equipara a muchas otras tierras de España. Hoy esgrimirán estupideces relativas a los derechos de los animales sin reparar en los muchos derechos de los que goza el toro de lidia y redondearán la estulticia equiparando éstos a los derechos humanos: algunos no deberían tener reparos en equiparar los suyos a los de los borregos, por ejemplo. Quién les iba a decir a los catalanes que iban a ser, cuarenta años después, testigos de la peregrinación al borde de sus fronteras para contemplar determinados espectáculos de su preferencia. Hace más o menos ese tiempo había que viajar a Perpiñán para contemplar embobados cómo Marlon Brando bailaba un tango grasiento con una moza: si se consuma la tontería volverán a hacerlo para embobarse con un muletazo de Tomás. La libertad, con los años, vive curiosas peripecias.

Un buen número de catalanes sensatos han dado a entender que una decisión liberticida como la propuesta y abrazada por comunistas y nacionalistas sería, más allá de aficiones individuales, una auténtica tropelía. Se empieza prohibiendo las corridas de toros y se acaba entrando en las vidas particulares para dictar comportamientos privados en aras de lo nacionalmente correcto. Algunos de los firmantes de tales manifiestos contrarios a la prohibición ni siquiera son aficionados: son, tan sólo, personas con dos dedos de frente que entienden que no se obliga a nadie a asistir a una plaza de toros y que no hay cercenar comportamientos de aquellos que sí quieren ir. Entienden, asimismo, que no es el sufrimiento del toro lo que preocupa a los parlamentarios catalanes -que, en rigor, inmediatamente deberían eliminar la tradición de los «correbous»-, sino su vertiente inevitablemente española.

Cosa la cual me lleva a pensar, conociendo el paño, que la mayoría preferirá satisfacer sus instintos primarios y prohibir los toros. Lamentablemente, es lo que hay.