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martes, 27 de julio de 2010

Estocada mortal a los toros, y a la libertad, en Cataluña

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Tal día como hoy se inicia el fin de una tradición, el fin de uno de los lazos culturales con el resto de España. Los nacionalistas siguen tratando de borrar todo rastro de españolidad de la vida oficial catalana, estableciendo fronteras imaginarias entre su paisito catalán y el resto de España.

En unos minutos, se iniciará el pleno del Parlament de Cataluña en el que se pretende abolir la fiesta taurina. Desde aquí, quiero recordar los videos de las intervenciones de Albert Rivera, presidente de C's, cuando se admitió a trámite esta iniciativa popular (recibida con alborozo por los nacionalistas), mientras por otro lado se blindaba como fiesta tradicional catalana a los correbous.





martes, 20 de julio de 2010

Los socialistas se quitan la careta

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(Editorial - Huelva información)

CUANDO todavía se escuchan los ecos de "¡Libertad!, libertad, libertad...!" que pedían varios miles de aficionados, el pasado domingo, en la Monumental de Barcelona, el Partido Socialista Catalán (PSC), a través de su portavoz, Miquel Iceta, ha declarado que dará libertad de voto a sus 37 diputados el próximo 28 de julio en la votación de la ILP abolicionista de la Fiesta en Cataluña. El PSC ha jugado desde el primer momento a dos bandas. Si en la votación sobre las enmiendas hubiera votado en bloque -como lo ha hecho en otros temas, caso del aborto- a favor de la Fiesta, probablemente no hubiéramos llegado hasta aquí. Ya advertimos que el portavoz de este partido en el tema taurino, David Pérez, jugaba con fuego. En su momento dijo que apoyaba los toros, entre otras cosas porque "su prohibición costará a los catalanes 300 millones de euros". En varios medios de comunicación, e incluso en afirmaciones a la Mesa del Toro, afirmó que su partido votaría en bloque el próximo 28 a favor de los Toros y en este sentido ha mentido. Si tiramos de calculadora y no erramos, por la abolición de la Fiesta votarán los 33 diputados de Esquera e Iniciativa; entre tanto a favor de que los Toros continúen en Cataluña se encuentran 17 diputados, pertenecientes al PP y Ciutadans. Con este panorama, los 85 diputados restantes (48 de Convergencia y 37 del Partido Socialista) tendrán en sus manos la decisión definitiva.

Si nos remontamos al inicio de este lío, uno llega a la convicción de que en este tema prima fundamentalmente la política porque están utilizando los Toros como seña identitaria de lo español. No sirve como argumento para la prohibición de un espectáculo legal hablar de maltrato animal en una cámara que si fuera por esa sensibilidad debería haber elaborado una ley para evitar que diez millones de cerdos se encuentren presos, sin movilidad alguna, en un hábitat muy distinto del que vive el toro bravo en la dehesa. El mazazo político que se avecina puede ser definitivo.

Salvo PP y Ciutadans, que desde un principio dejaron patentes sus posiciones favorables a la Fiesta, el resto de partidos han estado jugando con los aficionados desde el nacimiento de la ILP; máxime cuando blindaron los correbous (encierros, donde incluso al toro se le colocan bolas de fuego en los cuernos) porque los partidos nacionalistas tienen en la Cataluña del Ebro, donde se celebran, su granero de votos. Después de esta odisea, al menos llegamos al juicio final sabiendo que los socialistas se han quitado la careta.

domingo, 6 de junio de 2010

Albert Rivera, en El Imparcial: 'Han ido eliminando lo que les recuerda que Cataluña es una comunidad española'


SÓLO LOS PARTIDOS NACIONALISTAS VOTARÁN A FAVOR DE LA PROHIBICIÓN

(El Imparcial).- Este 9 de junio puede ser un día trágico para las corridas de toros en Cataluña. El Parlament votará si finalmente prohíbe la Fiesta Nacional o si permite que la celebración continúe. La llave la tienen 14 diputados de CiU que de votar en contra de la prohibición conseguirían mantener la tradición. El presidente de Ciutadans, Albert Rivera, ha denunciado en EL IMPARCIAL que los independentistas usan esta polémica para quitarse de encima un referente como los toros que son un elemento común en toda España, ya que éstos sí están a favor de otras tradiciones como los correbous (encierros tradicionales catalanes).

El debate final sobre la prohibición de los toros en Cataluña se realizará el próximo 9 de junio en el Parlament de Cataluña después de que la Comisión de Medio Ambiente aprobase esta semana el informe de la ponencia encargada de la modificación de la Ley de protección de los animales.

Entonces, podremos saber si finalmente las corridas de toros, que han estado tradicionalmente presentes en Cataluña, desaparecen para siempre, a pesar de que seguirán permitiendo otro tipo de festejos taurinos.

La polémica que más ha encendido la mecha durante el debate es si realmente el apoyo por parte de algunos partidos a la iniciativa legislativa popular (ILP) promovida por la plataforma animalista Prou! se debe realmente a una posición en defensa de los animales, o si lo que se esconde detrás del debate es una cuestión identitaria.

Lo que está claro es que si la prohibición se aprueba será sólo con los votos de partidos nacionalistas catalanes y sin el apoyo de las formaciones no nacionalistas.

El presidente de Ciutadans, Albert Rivera, ha denunciado en EL IMPARCIAL que mientras partidos nacionalistas como CiU o ERC han sido claves en la puesta en marcha del debate para la prohibición de las corridas, éstos defienden el blindaje de los correbous (encierros tradicionales de Tarragona), que impulsó el propio CiU.

Rivera considera que "son partidos soberanistas" que pretenden "construir un Estado por encima de la libertad" y a los que les ha podido "más el identitarismo que ésta".

El líder de Ciutadans ha manifestado que los nacionalistas han ido eliminando "todo lo que les recuerda que Cataluña es una Comunidad Autónoma española" y ha puesto como ejemplo la pantalla gigante que su partido instalará en Barcelona para poder ver los partidos de la selección española ante la "negativa de las instituciones públicas catalanas" a poner una.

"Han quitado un referente como los toros que son un elemento común en toda España y que, además, se llama la Fiesta Nacional", explica Albert Rivera, que cree que "es una tentación tremenda de los que siempre han mamado el independentismo".

Los que promueven la prohibición de las corridas blindan los encierros

El presidente de Ciutadans ha aludido a que quieren llamar ahora "Fiesta Nacional Catalana" a los correbous y lo achaca al miedo a perder votos ante las próximas elecciones catalanes en las Tierras del Ebro y Tarragona, donde estos festejos están más arraigados.

El pasado 11 de febrero el Parlament acordó tramitar una proposición de ley promovida por CiU -por el sector pro taurino de la formación catalanista- para blindar la celebración de correbous.


La propuesta sólo fue rechazada por por Ciutadans y por ICV-EUiA, que echó en cara a sus socios del PSC y de ERC su apoyo a la iniciativa, que calificó de "innecesaria, inoportuna, contraproducente y contradictoria".

La razón por la que se presentó esta propuesta fue por el temor y la alarma que se había creado durante la tramitación de la Iniciativa Legislativa Popular que plantea prohibir las corridas de toros en Cataluña.

Los partidos nacionalistas que apoyaron el blindaje consideran que los correbous son "un juego entre el animal y el hombre", aunque al toro se le suele poner un artefacto con fuego en los cuernos y se le dirige con una cuerda atada mientras corre por las calles de las localidades que celebran esta tradición.

El diputado de CiU y alcalde de La Ampolla (Tarragona), Francesc Sancho, una de las voces mas altas en la defensa taurina, fue el encargado de presentar ante la cámara la proposición de ley, que fija los requisitos que deben cumplir y regula su desarrollo con el fin de garantizar los intereses y seguridad del público, así como la protección de los animales.

Sin embargo, el contenido de la propuesta coincide con el "código de buenas prácticas" acordado hace unos años entre la Administración y los implicados en estas fiestas.

Albert Rivera ha comentado que no entiende esta posición que "va a provocar el ridículo" al haber corridas en Fraga y en Perpignán, donde los catalanes se van a tener que ir para poder verlas y ha explicado que los independentistas utilizan este asunto como un "símbolo para demostrar que son diferentes".

Suspense hasta el día de la votación
El suspense está garantizado, ya que hasta el mismo instante de la votación no se sabrá el destino de los sufragios de los 48 diputados de CiU, que tendrán libertad de voto, ni los del PSC, que no decidirá qué hace hasta minutos antes de la celebración del pleno.

Aun así, es bastante previsible que los socialistas voten contra la reforma de la norma porque buscaron encontrar una vía alternativa a la prohibición en el debate de la ponencia.

De momento, está claro que la prohibición de las corridas de toros contará con el apoyo de los 21 diputados de ERC y de los 12 de ICV-EUiA (33 votos), y con los 14 votos en contra de PPC, los 3 de Ciutadans y, en principio, los 37 del PSC (54 votos).

Así, la llave la tendrán los 48 representantes de CiU en el Parlament ya que con el sufragio de 14 de éstos al lado de PPC, PSC y Ciutadans, la prohibición no saldría adelante.

Sin embargo, a ojos de Albert Rivera, el panorama se dibuja más sombrío. "Creo que lamentablemente Mas es favorable a prohibirlos, también Pujol, y la dirección lo son", ha argumentado.

Sobre la la libertad de voto, Rivera ha asegurado que "no confía en ésta" dentro de CiU. "Quien se mueve en estos partidos no sale en la foto y habrá repercusiones internas si no sale adelante, a pesar de que muchos diputados reconocen en privado que es un error".

Podría retrasarse la votación de la norma, que no entraría en vigor hasta 2012
La iniciativa legislativa popular (ILP) promovida por la plataforma animalista Prou! (Basta, en catalán) incluye, sin embargo, una enmienda técnica de CiU para que la abolición se aplique desde el 1 de enero de 2012, gracias a una moratoria técnica de 18 meses para que la administración pueda aplicarla con todas las "garantías y lógica".

De todas formas, la votación podría retrasarse al menos un mes si finalmente el PPC decide llevar esta modificación normativa al Consejo de Garantías Estatuarias, algo que, de momento, están estudiando.
Los populares también consideran que este asunto es una cuestión identitaria más que de defensa de los animales, ya que plantea abolir los toros pero no los correbous.

Leonardo Anselmi, portavoz de Prou!, ha explicado, sin embargo, que "están a la espera de lo que haga el PPC y de saber si lo llevan al Consejo de Garantías", pero han asegurado que "si no se vota en junio será en julio".

Anselmi ha comentado que están satisfechos y que están de acuerdo con todas las enmiendas que se aprobaron en la Comisión de Medio Ambiente y que "entrarán en pleno antes de las vacaciones, sí o sí, y éste ha sido un pasito más".

Sobre el apoyo de CiU a su iniciativa, el portavoz de Prou! ha confiado en el apoyo de la formación, pero ha afirmado que "la verdad es que no tienen nada claro".

G. Moratinos/ Agencias / El Imparcial

viernes, 18 de diciembre de 2009

Carlos Herrera: 'Otra vez a Perpiñán'

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Los antitaurinos, y también los antiespañoles, han ganado el primer asalto. Carlos Herrera lo preveía en su artículo, la mayoría de nuestros representanes en el Parlament han quedado como lo que son, en aras de una "progresía" que les lleva a enfrentarse a todo lo que sea considerado típicamente español.


OTRA VEZ A PERPIÑAN

(ABC) HOY es el día en el que la mayoría de los representantes políticos del Parlamento de Cataluña optan por quedar como un conjunto de perfectos cretinos o como unos tipos con dos dedos de frente, ya que hoy viernes deciden si se aceptan las enmiendas a la totalidad a la iniciativa que propone ilegalizar los espectáculos que cursan con la muerte de un toro en el territorio bajo su amparo legislativo o si dan luz verde a la ley que finalmente prohibirá la fiesta nacional tal y como la conocemos en la actualidad. Hoy se decide algo más que la pertinencia o no de una costumbre festiva y artística que tiene mucha más tradición en la comunidad que muchos de sus apellidos: hoy se decide si en Cataluña se puede vivir en la confianza de que los poderes públicos no se van a exceder en el recorte de libertades merced a argumentos estúpidamente identitarios. Lo que votan los parlamentarios catalanes no se queda en la defensa supuesta de los derechos de los animales, no se reduce a una cuestión de procedimiento mecánico sobre el trato dado a mamíferos o no mamíferos de diversos escalones evolutivos; no es una normativa sobre protocolos de mataderos o sobre normas sanitarias a observar en el sacrificio de reses de consumo humano. Hoy se decide si se da carta verde a la iniciativa que busca eliminar cualquier atisbo de significación popular que pueda empatarse con costumbres españolas o no. Los que quieren prohibir la fiesta de los toros en Cataluña no tienen el más mínimo interés en la integridad ni en el sufrimiento del toro, no conocen ni como nace ni como se cría, no han ido en su vida a una plaza de toros, no saben si es carnívoro o herbívoro y no tienen ni idea a lo que sabe su carne. Tampoco se han preocupado por saber la industria que el toro mantiene en pie, el número de personas que vive de ella o la trascendencia cultural alienante que tiene su prohibición. Los que van a votar a favor de su erradicación solo piensan en el prurito político que les proporcionará haber desterrado una tradición que les equipara a muchas otras tierras de España. Hoy esgrimirán estupideces relativas a los derechos de los animales sin reparar en los muchos derechos de los que goza el toro de lidia y redondearán la estulticia equiparando éstos a los derechos humanos: algunos no deberían tener reparos en equiparar los suyos a los de los borregos, por ejemplo. Quién les iba a decir a los catalanes que iban a ser, cuarenta años después, testigos de la peregrinación al borde de sus fronteras para contemplar determinados espectáculos de su preferencia. Hace más o menos ese tiempo había que viajar a Perpiñán para contemplar embobados cómo Marlon Brando bailaba un tango grasiento con una moza: si se consuma la tontería volverán a hacerlo para embobarse con un muletazo de Tomás. La libertad, con los años, vive curiosas peripecias.

Un buen número de catalanes sensatos han dado a entender que una decisión liberticida como la propuesta y abrazada por comunistas y nacionalistas sería, más allá de aficiones individuales, una auténtica tropelía. Se empieza prohibiendo las corridas de toros y se acaba entrando en las vidas particulares para dictar comportamientos privados en aras de lo nacionalmente correcto. Algunos de los firmantes de tales manifiestos contrarios a la prohibición ni siquiera son aficionados: son, tan sólo, personas con dos dedos de frente que entienden que no se obliga a nadie a asistir a una plaza de toros y que no hay cercenar comportamientos de aquellos que sí quieren ir. Entienden, asimismo, que no es el sufrimiento del toro lo que preocupa a los parlamentarios catalanes -que, en rigor, inmediatamente deberían eliminar la tradición de los «correbous»-, sino su vertiente inevitablemente española.

Cosa la cual me lleva a pensar, conociendo el paño, que la mayoría preferirá satisfacer sus instintos primarios y prohibir los toros. Lamentablemente, es lo que hay.