Mostrando entradas con la etiqueta CATALÁN. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta CATALÁN. Mostrar todas las entradas

sábado, 28 de agosto de 2010

Delatores, chivatos y policía lingüística (Arturo Pérez-Reverte)

.
(Artículo publicado el 22-01-06 en El Semanal).

A pesar de ser un artículo de hace más de cuatro años, cobra nueva actualidad, en el día en que entra en vigor el nuevo Código de Comercio Catalán, que impone sanciones lingüísticas a quien se exprese solo en castellano de hasta 1 millón de euros, y que incentiva la delación entre ciudadanos catalanes.

Afortunadamente, Ciudadanos sigue luchando por denunciar ante el T.C. los desmanes de una ley presuntamente inconstitucional como esta.

Delatores, chivatos y policía lingüística


ARTURO PÉREZ-REVERTE

Por encima de tanto marear la perdiz, tanto cuento y tanta murga, la única realidad real es la siguiente: mi amigo José Manuel es madrileño, técnico de sonido, tiene veintisiete años y una novia en Cataluña. La novia se vendría a vivir con él a Madrid, de no mediar un problema: ella trabaja en Barcelona. Así que llevan un año intentando que el chico encuentre algo allá arriba, porque, como él dice, tampoco es cosa de chulear a la churri. El problema es que José Manuel no parla una palabra de catalán, y su trabajo tampoco le deja tiempo para ampliar horizontes lingüísticos. No pucha del catalán más que bona nit y bona tarda; y eso, con acento de Leganés. Con tales antecedentes, supongo que nunca adivinarían ustedes lo que ocurre cada vez que busca trabajo en Barcelona. ¿Verdad que no? Me juego el sillón de la letra T a que no se les hubiera ocurrido jamás: no le dan trabajo porque no sabe catalán. Qué me dice, caballero, se admirará alguno -el presidente del Gobierno, por ejemplo-. No me puedo de creer ese déficit de buen rollito. Etcétera.
Y bueno. Mientras tecleo esta página no sé cómo terminará el intento ultranacionalista de situar el catalán como única lengua oficial y obligatoria en el nuevo Estatuto de allí. Me gustaría añadir que ni lo sé ni me importa, y que cada cual hable como le salga de los cojones. Pero es que se trata precisamente de eso: de que en España la gente no puede hablar como le sale de los cojones. Aquí la gente tiene que hablar como le sale de los cojones al cacique de su pueblo. Y lo más grave es que el Estado, que debe velar porque todos seamos iguales y con las mismas oportunidades, nación de ciudadanos y no putiferio insolidario donde cada perro se lama su ciruelo, se inhibe de manera criminal, dejando al personal indefenso y con el cuello en el tajo.


Pero atención. Eso no sólo lo hace el Pesoe con sus enjuagues bajo la mesa y sus resabiados barones que, aun disconformes, pastelean para que siga el negocio. Una nueva vuelta de tuerca lingüística en Cataluña no haría sino cuajar sobre el papel lo que hace tiempo es allí una realidad irreversible: la persecución oficial del bilingüismo, la asfixia burocrática del idioma común español, alentada por un sistema de delación, chivatos y policía lingüística, cuyo único vínculo con la palabra democracia es que todo esto ocurre en una España que, además de afortunadamente democrática, es desafortunadamente gilipollas y se lo traga todo por miedo a que la llamen facha. O lo que es lo mismo: la ilegalización factual del español -una herramienta de comunicación compartida por cuatrocientos millones de personas, algo de lo que no estoy seguro sean conscientes todos los españoles- como paso previo al proyecto lengua-nación-estado catalán que esta vez, por suerte para todos y gracias a la Constitución que tanto le incomoda, la peña independentista lleva tiempo materializando sin disparar un tiro, sin tener que hacerse súbditos de Luis XIV y sin que Felipe V o Franco bombardeen Barcelona. Y ojo. El problema no son sólo cuatro paletos caraduras que después de escupir sobre la opresión española se van a cenar a Lucio. Pregúntenselo a ese Pepé meapilas que tanto se indigna hoy con grititos de doncella ultrajada, después de dos legislaturas puesto así, como el amigo Oswaldo, mientras silenciaba a sus insurrectos catalanes -a los que ahora, por cierto, tiene la tentación de quitar el polvo y sacar de la fosa- para que no le hicieran olitas en la piscina del consenso. Y tampoco olvidemos a esa Izquierda Unida del Circo Price que, olvidando que lo suyo es la defensa de todos los trabajadores, no se ha mojado nunca el culo ni dicho esta boca es mía por tantos funcionarios, maestros, fontaneros, albañiles, mecánicos, estudiantes, discriminados por el idioma; y lo único que se le ocurre, en plena movida lingüística y por boca de su pintoresco secretario general, es la imbecilidad de que la monarquía debe someterse a referéndum, etcétera, como si no hubiera cosas más urgentes que llevarse a la urna.


En fin. Nacionalistas, fariseos de corbata fosforito y cantamañanas aparte, tenía previsto alargarme un poco más, detallándoles de paso el desprecio y la ofensa contumaz del actual Gobierno hacia la lengua española. Que es la de Cervantes y -modestamente- la mía. Pero entre unas cosas y otras, ya no me cabe: las mentadas de madre requieren sus adjetivos, sus adverbios y su espacio. Así que lo dejaremos para otro día. Si Dios quiere.

martes, 10 de agosto de 2010

Los catalanes prefieren el castellano para el consumo de cultura

.
SEGÚN UNA ENCUESTA PRIVADA REALIZADA A 31.000 PERSONAS

(El Confidencial).- “Cataluña es una sociedad diversa y que en absoluto es monolingüe, a pesar de que los políticos quieran a veces imponer una única lengua ya sea a favor del catalán o del castellano”. Así se pronuncia a El Confidencial un conocido empresario del sector editorial a la hora de comentar los resultados del último barómetro sobre consumo cultural que ha realizado la fundación privada Fundacc, en la que figuran como patrocinadores el Gobierno catalán y el balear. En el estudio, fundamentado tras las respuestas de 31.000 entrevistas a ciudadanos residentes en Cataluña, se rompe la visión de los partidos nacionalistas y los medios de comunicación públicos que defienden la imposición progresiva del catalán debido a la fuerte demanda social de este idioma que, a su juicio, existe frente al castellano.

“No parece muy lógico que ante esta diversidad lingüística y cultural los medios públicos, como TV3 o Catalunya Ràdio prioricen exclusivamente el catalán en sus emisiones y, de hecho, en su nuevo libro de estilo este uso exclusivo sea una norma para sus trabajadores y colaboradores, esto no es la Cataluña real”, prosigue este directivo. De hecho, en las noticias de TV3 ya se aplica este nuevo “código interno lingüístico” en el que términos como “país, Nación o nacional” sólo pueden hacer referencia a Cataluña y se prohíbe aludir al presidente del Gobierno como presidente del país y en su lugar se impone “presidente de España”.

La encuesta plasma que los catalanes han aumentado su consumo de lectura, música, cine, teatro y otro tipo de espectáculos. Pero la sorpresa está en que la mayor parte de la muestra participante en el estudio elige el castellano a la hora de enriquecerse culturalmente. “Los consumos en castellano son claramente superiores al catalán, salvo en exposiciones culturales y en espectáculos que mayoritariamente se presentan al público en catalán”, aseguran los autores del informe. Se ha encuestado este año a los participantes sobre su consumo de cine, música (tanto en la compra de CD como de DVD de películas y conciertos grabados), videojuegos, conciertos en salas y al aire libre, exposiciones artísticas y fotográficas. Todos eran mayores de 14 años y el Barómetro de la Comunicación y la Cultura de Fundacc desglosa los segmentos culturales preferidos por los catalanes.

Desglose

Como primer consumo aparecen los productos musicales, escuchados por el 88,3% de los encuestados. Le sigue la compra de libros, el 57,6% de la población y de cine, el 35,8%, que ha experimentado un incremento leve del 1,8% y del 1,5% respectivamente. Los videojuegos son los que más han incrementado su uso ya que actualmente el 21,8% de la población juega a videojuegos, un 21% más que hace dos años.

En las visitas a exposiciones en museos y centros de arte, a las que acude el 30,4% de la población, se observa un incremento del 8,5%, mientras que la asistencia a conciertos, a los que va un 7,2% de la población, ha crecido un 7,2% y la asistencia a espectáculos, con un 25% de población espectadora, ha crecido un 5%. A pesar del aumento de todos los consumos culturales en los dos últimos años, 303.000 catalanes, un 4,7% de la población mayor de catorce años, no consume ninguna de las propuestas culturales a su alcance.

En el otro lado de la balanza, el mayoritario, se hallan las 3.954.000 personas, un 61,6% de los catalanes, que han realizado algún consumo cultural en espacios públicos como cine, espectáculos, conciertos y exposiciones, y un 93,2% de la población, 5.984.000 personas, que ha realizado algún consumo cultural de tipo más bien individual como lectura de libros, escuchar música y jugar a los videojuegos.

Los espectadores eligen películas dobladas al castellano

En lo que respecta al castellano como lengua claramente predominante en todos esos consumos, se señala que en Cataluña el 71% de los libros que se leen están en castellano, el 24% en catalán y el 4% en otras lenguas. El 92% de las películas que se han visto en el cine son en castellano, el 4% en catalán y el 4% en otras lenguas . Y el 82% de los videojuegos se juegan en castellano, el 2% en catalán y el 16% en otras lenguas.

El 61% de la música que se escucha está en castellano, el 6% en catalán y el 33% en otras lenguas, sobre todo en inglés, mientras que el 45% de los conciertos se han hecho en castellano, el 21% en catalán y el 34% en otras lenguas. Por otra parte, el catalán es la lengua principal de consumo en exposiciones y espectáculos ya que el 61% de las exposiciones se han hecho en catalán, el 27% en castellano y el 12% en otras lenguas, mientras que el 47% de los espectáculos han sido en catalán, el 46% en castellano y el 7% en otras lenguas.

Como ejemplos de editoriales que van a publicar obras en castellano en el mercado catalán destaca la Biblioteca Furtiva, que publicará la obra “La sinfonía del tiempo breve”, del italiano Mattias Signorini y también reeditará éxitos de obras pasadas como “Sin noticias de Gurb” del escritor Eduardo Mendoza.

sábado, 12 de junio de 2010

Ikea en Barcelona considera que los castellanohablantes gozan de una vista excelente

.
DA LA BIENVENIDA EN ESPAÑOL SUS TIENDAS EN CATALUÑA EN EL TAMAÑO MÁS PEQUEÑO


La Voz Libre.- La cadena de tiendas de utensilios para el hogar Ikea considera que los castellanohablantes disfrutan de mejor vista que los suecos o los catalanohablantes. Esto se deduce del tamaño de letra que Ikea utiliza para dar la bienvenida a sus clientes, en la misma puerta de los centros comerciales. El tamaño de la expresión 'bienvenidos' en sueco (Välkommen) es el doble que su traducción al catalán (Benvinguts), que a su vez es un tercio más grande que la versión en castellano. Todo ello, pese a contar con espacio suficiente en el cartel para que estuvieran los dos idiomas oficiales en Cataluña en igualdad de condiciones.

Jordi Cañas, portavoz del partido 'Ciudadanos', de compras en la tarde de este sábado en Ikea de la Gran Vía 2 de Barcelona, hizo una foto con su móvil y la colocó en el muro de su página en Facebook, dando a conocer de esta forma la diferencia de trato que reciben los idiomas en esas tiendas.

Por otra parte, Ikea sólo ofrece en catalán sus horarios de apertura, pese a que es políglota -en diferentes tamaños- en su bienvenida. No obstante es la 'República Independiente de Ikea'...

A principios de este año, la Agencia Catalana de Consumo impuso una multa de 8.000 euros a Ikea por no etiquetar al menos en la lengua oficial del Estado [español], por lo que se deduce que los suecos han hecho una interpretación maximalista de la sanción y le han querido devolver a la Generalitat el doble de lo exigido: doble ración de catalán por ración simple de castellano.

domingo, 18 de abril de 2010

C's defiende que 'la cultura en Cataluña no puede ser solo la que se hace en catalán'

.
(Ramón Costa).- El presidente de Ciutadans (C’s) y candidato a la presidencia de la Generalitat, Albert Rivera, ha manifestado, en el acto ‘Cataluña somos todos’, en L’Hospitalet de Llobregat, que “la cultura en Cataluña no puede ser sólo aquella que se hace en catalán”. Rivera asegura que “el gobierno del tripartito y los nacionalistas sólo defienden un modelo único y uniforme de cultura, el de la lengua catalana, y lo que queremos en C’s es un modelo cosmopolita y abierto que tenga en cuenta que los autores catalanes, que escriben en castellano, también son cultura catalana”.


En concreto, Rivera se ha referido a la escritora y abogada Rosa Mª Torrent, que también ha participado en este acto, para afirmar: “con el actual Estatuto, las obras de autores catalanes como Rosa Mª Torrent no son consideradas catalanas porque utilizan el castellano como lengua vehicular, por lo que tampoco recibirán subvenciones de los nacionalistas”.

Con respecto al Estatut, el presidente de C’s afirma: “cada día que pasa sin sentencia del Estatut es un día más que divide a los catalanes y amenaza la igualdad entre ciudadanos españoles. Actualmente, los catalanes tenemos menos derechos y libertades que el resto de los españoles, ya que este Estatuto nos cierra la puerta a recurrir al Tribunal Supremo, al Defensor del Pueblo, a estudiar en las dos lenguas oficiales o la libre circulación de funcionarios y trabajadores del Estado en nuestra comunidad autónoma”.

Por ello, Rivera considera que “debe haber sentencia del Estatut antes de las elecciones ya que el tripartito ha aprovechado la inacción del TC para aprobar, ‘a la carrera’, leyes inconstitucionales como la Ley de educación, la ley del Síndic de Greuges o leyes en curso como la ley de Veguerías, o la del nuevo Código de Consumo. Son leyes que tienen como único objetivo presionar a los magistrados y evitar una sentencia que anule la legislación aprobada. Una imprudencia perfectamente calculada que pretende impedir la vuelta atrás de leyes inconstitucionales”.

viernes, 12 de marzo de 2010

CiU pide que TV3 entreviste en catalán a los castellanohablantes aunque no lo hablen

.
Aquí tenemos una nueva muestra de la desconexión entre los dirigentes de CiU respecto a la realidad catalana y española. Con actitudes como esta siguen sembrando cizaña, con su afán "homogeneizador" y su falta de educación con los invitados de TV3 procedentes del resto de España.



(La Voz de Barcelona).- La diputada autonómica de CiU, Carme Vidal, ha defendido este viernes en la Comisión de Control de la Corporación Catalana de Medios Audiviosuales (CCMA) del Parlamento autonómico de Cataluña una resolución instando a que ’se obligue a los profesionales de la CCMA a no servirse de la sustitución lingüística del castellano en detrimento del catalán cuando el entrevistado es castellanohablante‘.

Vidal ha citado como ejemplo una entrevista a la actriz madrileña Verónica Forquè, señalando que “el programa Ànima -en el que se realizó la entrevista- es el referente de la cultura de más rabiosa actualidad y, por tanto, también de las manifestaciones artísiticas que tienen la lengua como medio de expresión, pero esta entrevista se hizo íntegramente en lengua castellana“.

La parlamentaria nacionalista ha lamentado que “la política lingüística de TV3 sea la de la sustitución lingüística, en vez de la traducción” como método para “la normalización del uso social de la lengua catalana”.

“Cada vez que TV3 da el ejemplo de sustitución de la lengua, transmite a la audiencia un actitud concreta: servirse de la lengua del interlocutor cuando esta es el castellano, porque esta actitud nunca se da cuando se trata de otra lengua que no sea el castellano“, ha añadido.

La propuesta de resolución ha sido rechazada por el resto de los grupos de la Cámara autonómica, incluida ERC, lo que ha enojado a la federación nacionalista.

No es la primera vez que CiU reclama a TV3 que entreviste a los castellanohablantes en catalán utilizando la traducción simultánea.

viernes, 26 de febrero de 2010

El cinismo de Montilla: su mujer prefiere que sus hijos sepan alemán

.
La inmensa mayoría de los ciudadanos estamos de acuerdo con la mujer de Montilla, pero no con lo que su marido hace, y nos hace, a todos los demás. Esto, en política, se llama hipocresía.


La mujer de Montilla: 'Prefiero que mis hijos sepan alemán'
  • 'Dan poco catalán, una hora a la semana es poquísimo', reconoce
  • Las declaraciones salen de la biografía autorizada del president

(EL MUNDO) Anna Hernández, esposa del presidente de la Generalitat, José Montilla, desvela en una biografía autorizada por el mandatario catalán que dos de sus tres hijos en común sólo estudian una hora de catalán a la semana. Anna y Hèctor, dos de los trillizos de la pareja, van al Colegio Alemán de Barcelona San Alberto Magno, una escuela subvencionada por el Gobierno de Alemania, cuyas cuotas rondan los 400 euros mensuales.

La mayoría de los alumnos del centro son hijos de alemanes que viven temporalmente en Cataluña. "Muchos padres están de paso y, como regresarán a Alemania, los niños no reciben clases de catalán. Los otros [los catalanes], una hora a la semana. Mis hijos saben catalán perfectamente, a pesar de que escribiendo hacen muchas faltas de ortografía. Dan poco catalán, ésta es la verdad, una hora a la semana es poquísimo. Pero bueno, ya lo supliré yo más adelante. Prefiero que sepan alemán", explica Hernández.

En cambio, el tercero de los trillizos, Víctor, que va a otro colegio, "sí que sabe mucho" catalán, añade la mujer de Montilla en el libro Descubriendo a Montilla (RBA) de Gabriel Pernau, que fue presentado ayer en el Palau de la Música en un acto en el que participó el propio presidente catalán.

Hernández argumenta el porqué de su preferencia del alemán sobre el catalán: "Los idiomas son mi asignatura pendiente y creo que si no aprendes el alemán de niño no lo aprendes nunca. Los niños saldrán del colegio dominando perfectamente el alemán y el inglés. Es una maravilla. Sólo por saber alemán ya encontrarán trabajo. Es como tener una carrera", razona la esposa del president.

Por estos motivos, está encantada con la escuela que eligió para sus hijos, aunque para inscribirlos no lo tuvo nada fácil: "Primero me dijeron que no, porque allí es difícil que entre alguien que no sea alemán, pero al final aceptaron porque la escuela tiene un convenio con los ayuntamientos de Sant Just y Esplugues para abrirla a los municipios del entorno". Y es que el Colegio Alemán está ubicado en Esplugues, "cerca" del domicilio de los Montilla, y además, se da la circunstancia de que Anna Hernández es concejal en el Ayuntamiento de Sant Just Desvern.

Las ideas de Hernández sobre la importancia del catalán en la educación contrastan con la de su esposo, quien en el mismo libro, defiende a ultranza el sistema de inmersión lingüística que opera en las escuelas catalanas, consistente en que el catalán sea la lengua vehicular, que se utiliza en todo momento, con excepción de las dos horas semanales de castellano y las tres de inglés.

"A comienzos de los 80 se puso en marcha la inmersión lingüística. En poblaciones de mayoría castellanohablante hubiera podido causar problemas y no sucedió. En primer lugar, por el deseo de integración y de aprender el idioma del país de la mayoría de las personas que habían venido de fuera y de sus hijos. Pero también por la actitud responsable de la mayoría de formaciones políticas catalanas", relata Montilla.

"Siempre he creído que se debe proteger la lengua propia del país[el catalán], porque está en una situación de desventaja. Se tiene que hacer porque es la propia y por la situación en que se encuentra. Mientras sea así hay que protegerla y llevar a cabo una discriminación positiva", concluye el presidente de la Generalitat, cuyos hijos asisten al Colegio Alemán, una escuela que cuenta con ex alumnos ilustres como uno de los antecesores del propio Montilla, Jordi Pujol, o el ex presidente del Comité Olímpico Internacional Juan Antonio Samaranch.


Albert Rivera pide a Montilla 'que gobierne en Cataluña igual que en su casa'

El presidente de Ciutadans (C’s), Albert Rivera, pide al presidente de la Generalitat, José Montilla” que “deje de imponer el monolingüismo en Cataluña mientras que defiende el trilingüismo en su casa”. Además, destaca que “todos los alumnos catalanes tienen derecho a educarse en las dos lenguas oficiales de Cataluña”.

Rivera asegura que “el día que C’s esté en un gobierno de la Generalitat aplicará un sistema educativo trilingüe, el sistema que se utilice en las mejores escuelas privadas para que se aplique en las escuelas públicas y concertadas, para que así, todos los alumnos aprendan catalán, castellano e inglés”.

Rivera hace estas afirmaciones tras la publicación del libro sobre la vida de Montilla en el que se recoge que su mujer, Anna Hernández, confiesa que “prefiere que sus hijos sepan alemán” y que “dan poco catalán” en el colegio privado al que les lleva y dónde cursan asignaturas en tres idiomas. El presidente de C’s considera que “la mujer de Montilla tiene todo el derecho del mundo a llevar a sus hijos a la escuela que quiera. El problema es que su marido ha impuesto, con la nueva LEC, un sistema monolingüe que no permite al resto de padres catalanes que disfruten de una escuela trilingüe en castellano, catalán e inglés”.

viernes, 12 de febrero de 2010

La Ley de Consumo Catalán llega hasta el absurdo

.
LANZAN HOY LA CAMPAÑA "ACOMIADA'L"

La Generalitat obligará a las empresas a despedir en catalán


“Ets un bon jan però ací les coses van justes, ves què t’haig de dir” (”Eres un buen tipo pero aquí las cosas van justas, qué quieres que te diga”). Esta es una de las cuarenta y tres frases en catalán que la campaña “Acomiada’l” (”Despídele”) ofrece a los empresarios que operan en Cataluña con el fin de facilitarles el cumplimiento del nuevo reglamento elaborado por la Secretaria de Política Lingüística. Dicha normativa establece la obligación por parte de las empresas de “emplear el catalán en la relación con los empleados, incluyendo también el momento en el que se comunica el final de la misma”. Bernat Joan, responsable de la Secretaria, ha argumentado que “la medida es coherente con la implantación del catalán en todos los ámbitos de la vida del ciudadano, sean agradables o no”.

El Círculo Ecuestre ha criticado la imposición alegando que el hecho de convertir el despido en catalán en algo obligatorio generará polémica y tendrá efectos contraproducentes. “Podemos entender que para un catalanohablante resulte alienante que le despidan en una lengua que no es la materna, pero ocurre lo inverso también en quienes tienen el castellano como lengua principal”, ha asegurado el presidente del Círculo, Manuel Carreras. “¿O es que piensan despedir sólo a los que hablen catalán? Por mí bien”, ha ironizado. Ajeno a las críticas, Bernat Joan asegura que “la medida tirará adelante sin complejos, con total normalidad, y no tiene por qué resultar problemática porque es de sentido común”. Consciente quizá de los riesgos que entrañaría una política demasiado represiva, la Secretaria ha obviado concretar de momento las sanciones a las que se enfrentarán los empresarios que decidan no tener en cuenta la reglamentación.

El folleto explicativo con el que se difundirá la campaña “Acomiada’l” incluye, entre otras, las siguientes expresiones a modo de ejemplo ilustrativo:

- “No facis aquest posat d’estaquirot. Tal dia farà un any” (”No hagas esa cara de pasmarote, ‘tal día hará un año’”).

- “Sempre se’n van els millors, però són ordres de Madrit” (”Siempre se van los mejores, pero son órdenes de Madrid”).

- “Qui canta els seus mals espanta. Apa, ves passant que tens familia que t’espera” (”Quien canta sus males espanta. Venga, ve tirando que tienes a la familia esperando”).

- “Ara podràs quedar-te fins tard mirant en Buenafuentes” (”Ahora podrás acostarte tarde y ver a ‘Buenafuentes’”).

NOTA: Si no fuera porque es una broma publicada en la sección bromista de El Mundo Today, me lo creería. La nueva Ley de Consumo Catalán es tan intervencionista que obliga a rotular, facturar, hacer recibos, etc., al menos en catalán. Cualquier día, los despidos también.

martes, 12 de enero de 2010

Otro hazmerreír: Montilla copia de la "chuleta"

.
El bachiller Montilla, a pesar de ser presidente de la Generalitat, y a pesar de exigir a todos sus funcionarios el "nivel C" de catalán, sigue sin dominar la lengua que pretende imponer. Nuevamente ha sido pillado "copiando de la chuleta" que siempre lleva encima.


(e-noticies).- El presidente de la Generalitat, José Montilla, utiliza chuletas para firmar los libros de honor de las diferentes localidades catalanas, tal y como hizo en su última visita a Berga, donde se ayudó de una pequeña tarjeta que situaba en la parte superior del libro.


De este modo, y tal y como demuestra el vídeo, el presidente de la Generalitat, que estaba en presencia del alcalde de la localidad, evita cometer cualquier tipo de error. Esta práctica de usar 'chuletas' no es nueva, ya que Montilla fue pillado por las cámaras en una visita a Banyoles el 6 de febrero de 2008, tal y como publicó e-notícies anteriormente.

viernes, 27 de noviembre de 2009

El régimen catalán los retrata a todos (por Mario López)


No merecen el nombre de periodistas. Son meros juntaletras transmisores del parte oficial del Caudillo de turno, que es quien maneja el poder y, sobre todo, la pasta. Pasta con la que se les subvenciona, bien directamente como es el caso del ”Avui”, bien a través de publicidad institucional y diversas ayudas, contratos o dádivas pagadas a cargo del bolsillo de la clase media catalana, cada día menos media.


Ya no son la “prensa de Barcelona”. Ahora son meros boletines oficiales que publican aquello que el poder manda y ordena. Y es que en la “plural” Cataluña no existe prensa. El jueves quedó claro. El numerito totalitario ofrecido por la práctica totalidad del periodismo catalán, que ayer publicaba un parte conjunto más propio de los tiempos del NO-DO que del siglo XXI, debería de ser estudiado en las facultades de periodismo del mundo libre como ejemplo de prensa totalitaria. Victimista editorial repleto de mentiras, cuyo fin último es, pasándose por el forro de sus corrupciones la separación de poderes, la libertad, la soberanía nacional y la democracia, presionar a los eficacísimos miembros del Tribunal Constitucional que sólo llevan tres años, tres, deliberando acerca de la Constitución catalana. Se les ha pasado por alto el pequeño detalle de que cuando todos comparten el mismo pensamiento –pensamiento único- se acabó la libertad. Libertad, ¿para qué?, que dirían estos “cutre-émulos” de Lenin. Se les ha olvidado que la prensa en una sociedad abierta debe ser un contrapoder no un “conelpoder”.

¿Dónde estaba toda esta tropa cuando, por ejemplo, el expolio del Palau era público y notorio? ¿Qué dicen de las comisiones que hay que pagar para obtener licencia? ¿Qué fue del 3%? ¿Por qué no emitieron todos estos en su día un parte conjunto denunciando la corrupción que campa a sus anchas por Cataluña? A balar. Y a cobrar. Que al fin y al cabo se trata de pertenecer al régimen. Por eso de vivir, a costa del resto de siervos del oasis, por encima de lo que por preparación, inteligencia, trabajo o capacidad les correspondería. Cosas de una oligarquía que quiere seguir chupando del bote aún a costa de la ruptura de la convivencia democrática en España.

No sorprende en absoluto la reacción del PSC-PSOE. Al fin y al cabo es José Luis Rodríguez Zapatero el padre del engendro liberticida. Recuérdese cómo pasó una noche encerrado en Moncloa con Artur Mas y cómo entre ambos parieron la legislatura pasada el Estatuto. Era la puerta de entrada hacia la Segunda Transición que quiso imponer Zetapé a los españoles y que fracasó, de momento, al irse al garete por la fuerza de los hechos y la sangre derramada la negociación con ETA –curiosamente ayer varios históricos asesinos etarras pedían a la organización terrorista que entregara las armas-. Sorprende un poco más, pero a estas alturas ya no demasiado, la reacción del “centrista” Mariano Rajoy, quien, haciendo una vez más caso omiso al clamor de su militancia, impone la ley del silencio apoyándose en la libertad de expresión que precisamente toda esta patulea aniquila. Creen que ganarán las próximas elecciones –las encuestas así lo indican, pero la experiencia también nos dice que hasta el rabo todo es toro- y con eso les basta. UpyD a la hora en que escribo mi columna no ha dicho esta boca es mía. Decente, correcta y solitaria ha sido, por contraposición a toda esta cuadrilla, la reacción de Albert Rivera (Ciudadanos) pidiendo conocer el importe de las subvenciones que la Generalitat concede a unos medios impresos en caída libre de ventas.

¿Y la prensa del resto de España? En líneas generales demostrando que es prensa, que aún mantiene cierta autonomía frente al poder político y que no acepta de buen grado que una casta política totalitaria arruine los últimos 30 años de convivencia democrática y pacífica. Por su parte, en la red los medios digitales y blogs de temática política no se callan y denuncian la barbaridad. Normal, la mayoría de ellos no están bajo la bota de nacionalismo-socialista catalán. Y menos mal.


(Publicado en Diario Siglo XXI)

El pronunciamiento catalán (de Jorge de Esteban)

.
El autor advierte que ejercer coacción y amenaza sobre el Tribunal Constitucional es un delito tipificado en el Código Penal- Recuerda que un Gobierno de González derogó un artículo que vigilaba la constitucionalidad de los proyectos de Estatuto.


Nuevamente el presidente de la Generalitat de Cataluña, apoyado por su Gobierno tripartito, ha vuelto a ejercer una clara coacción y amenaza sobre el Tribunal Constitucional, con el evidente objetivo de que éste no declare la inconstitucionalidad del Estatut, tanto total como parcialmente. Igualmente, el presidente de CiU, Arturo Mas, habla ya de la posibilidad de un frente común de los partidos catalanes ante una sentencia adversa.


Esto es: los partidos catalanes, excepto el PP, se han pronunciado contra una sentencia que todavía no existe, al estilo de lo que hacían los militares en el siglo XIX cuando no estaban conformes con el Gobierno de turno. Ahora bien, en el siglo XIX y principios del XX, no había en España un auténtico Estado de Derecho como el que alumbró la Constitución de 1978. En consecuencia, lo que está pasando ahora, jurídicamente hablando, es mucho más grave que aquellas célebres asonadas militares.


Tan grave, que la acción de los miembros del Gobierno catalán constituye presuntamente un claro delito tipificado en nuestro actual Código Penal, como ya recordé en estas páginas hace unos meses, tras la injuriosa ofensiva nacionalista del verano, dirigida a amedrentar al Tribunal Constitucional. Vuelvo a recordar así lo que dice su artículo 508.2: «La autoridad o funcionario administrativo o militar que atentare contra la independencia de los Jueces o Magistrados, garantizada por la Constitución, dirigiéndoles instrucción, orden o INTIMIDACIÓN relativas a causas o actuaciones que estén conociendo, será castigado con la pena de prisión de uno a dos años, multa de cuatro a 10 meses e inhabilitación especial para empleo o cargo público por tiempo de dos a seis años». Sólo hace falta, pues, que el Ministerio Fiscal o cualquier particular a través de la acción popular denuncie semejante atropello, que, por lo demás, es un comportamiento reincidente.


En definitiva, como señala el artículo 9 de la Constitución, «los ciudadanos y los poderes públicos están sujetos a la Constitución y al resto del ordenamiento jurídico». Sin embargo, el presidente de una comunidad autónoma, el cual incluso formó parte anteriormente del Gobierno de España, parece ignorar este mandato constitucional. Por otro lado, la excusa que con más frecuencia arguyen los nacionalistas catalanes para no aceptar una sentencia adversa para ellos (y no para Cataluña) consiste en que los 10 Magistrados del Tribunal Constitucional que la emitirán no pueden ir contra una norma, como es el Estatuto, que no sólo ha sido aprobada por el Parlamento de Cataluña y por las Cortes Generales, sino también y, con mayor razón aún, por el pueblo de Cataluña a través de referéndum.


Semejante argumento, dejando al margen las magras cifras de participación en el mismo y, por tanto, en su aprobación -legalmente válidas mientras no se establezca un porcentaje mínimo de participación mediante reforma de la trasnochada ley del Referéndum actualmente vigente-, no resulta convincente por dos razones fundamentales. La primera, como señalé ya aquí, porque la Constitución es la primera de las normas del Estado, por encima de todas las demás, y fue aprobada en Cataluña por el cuerpo electoral catalán, además de por el de toda España. Por consiguiente, es claro que un referéndum parcial y limitado para aprobar una ley orgánica o Estatuto, territorialmente acotada, no puede prevalecer nunca sobre una Constitución que fue aprobada por un referéndum de alcance general. Luego no es de recibo contraponer la legitimidad de una ley territorial a la de una institución, como es el Tribunal Constitucional, que fue adoptado en el seno de una Constitución aprobada por todos los electores de España, incluidos los catalanes.


Ciertamente, se arguye también, en este sentido, que el Estatuto aprobado por el cuerpo electoral catalán -y que está vigente desde hace tres años- no puede ser ya amputado por el Tribunal Constitucional, y que éste, por tanto, no debería ejercer el control sobre él. Ya he explicado por qué es así, pero para contentar a los que sostienen esa posición, habrá que recordarles que los Gobiernos del Partido Socialista son los que han provocado este galimatías jurídico que no acaba de desentrañar el Tribunal Constitucional por dos razones.


En primer lugar, porque fue un Gobierno de Felipe González el que derogó un artículo clave del desarrollo autonómico, como era el 79 de la Ley Orgánica del Tribunal Constitucional, en donde se establecía el control previo de constitucionalidad para los proyectos de Estatutos, antes de que entrasen en vigor. Es más: se hacía una mención especial respecto a los que se exige -según el artículo 151.2 y 3 de la Constitución-, que sean sometidos, una vez aprobados por las Cortes, a referéndum en el territorio de la comunidad autónoma en cuestión.


De esta manera, se conseguía un doble objetivo. Por un lado, que no fuesen declarados inconstitucionales cuando ya estuviesen surtiendo efectos jurídicos. Y por otro, que en el caso de los proyectos de Estatuto del artículo 151, el control debería hacerse, para no defraudar al cuerpo electoral respectivo, antes de que se celebrara el referéndum exigido.


Al suprimirse torpemente este artículo, se estaban sembrando las futuras discordias que hoy ya han germinado. Las consecuencias son que en estos tres años se han aprobado muchas disposiciones de desarrollo del Estatuto, y no resultara fácil, en su caso, dar marcha atrás. Pero si se quiere buscar a los responsables de todo este embrollo jurídico-político, no se debe achacar la culpa al Tribunal Constitucional, sino al PSOE (o PSC), del cual forma parte el presidente de la Generalitat y otros miembros de su Gobierno. Por supuesto, cada uno debe de cargar con sus propios pecados. Pero en ningún caso recaerán sobre el Tribunal Constitucional si, como parece y es lógico, declara inconstitucional el engendro jurídico del Estatuto, inspirado irresponsablemente por Zapatero: primero con una frase que pasará a la historia («Apoyaré la reforma del Estatuto de Cataluña que apruebe el Parlamento de Cataluña» ) y posteriormente alentando también su puesta a punto en unas veladas maratonianas compartidas con Arturo Mas en La Moncloa, donde ambos hicieron mangas y capirotes con el proyecto de Estatuto como si fuese una larga partida de mus y tras las cuales ambos aparecieron como ganadores al margen del Parlamento.


Todos los augurios hacen deducir que la sentencia es inminente, aunque personalmente dudo que a quienes corresponde se les ocurra hacerla pública antes del 13 de diciembre, fecha en la que comienza el concurso de independentismo de muchos pueblos catalanes. Sea como fuere, dentro del Tribunal hay algún magistrado, y no miro a nadie, que se empeña en ir filtrando a la prensa los flujos y reflujos de los interminables debates, lo que es algo gravísimo. Mientras tanto, el singular ministro de Justicia que tenemos ha vuelto a afirmar que el Estatuto es constitucional, porque entre otras cosas «fue aprobado por la mayoría de los representantes legítimos del pueblo español». Se sorprende uno de que este señor sea catedrático de Derecho Constitucional, porque todas las leyes en España son aprobadas «por los representantes legítimos del pueblo español» y, sin embargo, querido ministro, muchas de ellas son expulsadas, en todo o en parte, del ordenamiento jurídico por el Tribunal Constitucional. Pero da la impresión de que en España los políticos no leen ni conocen la Constitución, que es la norma en donde se contienen las reglas del juego político y que obliga tanto a tirios como a troyanos.


De hecho, con motivo del próximo día de la Constitución, el presidente del Congreso de los Diputados se ha dirigido a los portavoces de los grupos parlamentarios para que se elabore una lista de personajes famosos que lean en la cámara diversos artículos de nuestra Norma Suprema.


Me parece una idea loable y, por tanto, quiero simplificarle la tarea al presidente Bono, indicándole los personajes que merecen más este honor: todos los miembros del Gobierno tripartito de Cataluña, empezando por su presidente Montilla, los nueve jueces que han sido nombrados para formar parte del Tribunal Constitucional de bolsillo que se acaba de crear en Barcelona, los dirigentes de CiU y, por último, no vendría mal que leyesen también muchos artículos los miembros del Gobierno de España, empezando, claro está, por su presidente. Tal vez así se acaben enterando todos ellos de lo que dice la Constitución, la cual festejaremos el próximo día 6, cuando precisamente arrecien las amenazas del pronunciamiento catalán.


Jorge de Esteban es catedrático de Derecho Constitucional y presidente del Consejo Editorial de EL MUNDO.

miércoles, 22 de julio de 2009

El destierro del castellano en Cataluña comienza a asomar en EL PAIS

.

(PD).- Es un hecho. En Cataluña, como en otras Comunidades Autónomas, se vulnera la libertad lingüística. Con el camelo de la "inmersión lingüística" en determinadas regiones de España no se permite a los ciudadanos a utilizar en la Educación y en el trato con la Administración el español. Los diarios progresistas y la prensa catalana han hecho la vista gorda a esta situación insólita. Pero el periódico de PRISA comienza a reconocer la situación. Lo hace a través de una escueta Carta al Director, pero que habrá chocado sobremanera a sus lectores.

A principios de julio, el Parlament sacaba adelante la Ley de Educación de Cataluña. La mayoría de periódicos nacionales centraban la atención en un punto clave: el castellano quedaba desterrado de las escuelas de esa Comunidad Autónoma. Ademas, los parlamentarios catalanes han blindado la norma para que un posterior Gobierno pueda cambiar esto.

El diario El País no entendió en ese momento que este hecho mereciera portada. Lo daba a sus lectores en el interior y con esta peculiar visión: "Aprobada la primera ley de Educación de Cataluña con el 90% de los votos del Parlament".

Dos semanas después, el diario de PRISA abre sus puertas a una insólita Carta al Director que habrá hecho a más de uno de sus lectores restregarse los ojos.

"Muy a mi pesar, como catalanista y de izquierdas, tengo que reconocer que, en Cataluña, el uso del castellano está restringido, no existe la posibilidad de expresarse o recibir información en los dos idiomas oficiales. Como ejemplo puedo indicar que mi madre, persona que habla y piensa en castellano, que además es de avanzada edad y está más bien regular de salud, cada vez que recibe una notificación de su médico, que por desgracia son muchas, tengo que traducírsela al castellano, porque únicamente está escrita en catalán. Esta situación me parece muy pobre, y desde luego no me sirve que algún político me diga que puedo exigir que la Administración se dirija en el idioma que conoce o que tiene a su disposición escuelas de adultos para aprender catalán. Es decir, el uso y entendimiento del catalán es obligatorio y no un derecho para todo el mundo en Cataluña, ésta es una situación lamentable y que restringe los derechos constitucionales de las personas, y desde mi punto de vista hace más pequeño a un país".

(Publicado en PERIODISTA DIGITAL)