lunes, 10 de septiembre de 2007

EL PLUMERO DE LA CHACON



El plumero de la Chacón (publicado en Libertad Digital)
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>¡Y a plantarse en campaña electoral prometiendo pisos para todos! A ver si el voto joven, tan proclive a la abstención, sale de su depresión.

Juan Carlos Girauta


Cuando uno se acostumbra a buscar el negocio escondido bajo la perorata solidaria, las propuestas más disparatadas muestran de repente una lógica transparente. Es el caso de los “pisos electorales” de Chaves/Chacón. La Junta de Andalucía lanza un plan que incluye la construcción de 300.000 viviendas protegidas en diez años y la ministra Chacón, entusiasmada, se dispone a extender el modelo al resto de España.

La nave Chaves/Chacón hace agua antes de zarpar. Un agua corrompida y estancada que es el único fluido vital de nuestra izquierda cavernícola, y que se llama intervencionismo. Pura y directa intromisión de la Administración, por las bravas, para convertir en promesa electoral firme un derecho al que la Constitución no vincula mecanismos ni garantías de exigibilidad. Por algo será: en el mismo instante en que se le vinculen, estaremos en una economía socialista. Y se precipitará la recesión que ya ha empezado.

Recordemos una vez más lo evidente: corresponde a los poderes públicos, en este caso, favorecer –no imponer– los beneficios sociales que persigue. Políticas indirectas, señores, para las que tienen a mano recursos viables que no cuestan un euro (y ese es quizá el problema). Verbigracia, liberar suelo urbanizable, liberalizar contratos de alquiler y promover una reforma legislativa que introduzca de una vez por todas seguridad jurídica en los arrendamientos.

Los tres millones de viviendas vacías que no salen a alquiler no son un caso de coleccionismo enfermizo ni de inexplicable aversión a las rentas. Son la nítida prueba de que millones de propietarios se sienten más seguros no alquilando. Si, según declaraba Chacón hasta anteayer, en el alquiler está la gran solución al problema de la vivienda, ¿por qué no ofrece garantías a los arrendadores y despeja suspicacias más que justificadas?

¡Pues porque con ninguna de estas medidas se mueve dinero, hombre! Se consiguen objetivos, sí, pero, ¿qué hay de lo mío? Lo dicho, busquen siempre el negocio escondido en las buenas intenciones progresistas. Ni harto de vino, ni rebosante de fe socialista, pude nadie creerse que en un país donde se acumulan casi cinco millones de viviendas sin vender, donde la tercera parte de las inmobiliarias van a tener que cerrar a la voz de ya, donde las promociones se están muriendo o asfixiando, la gran solución es construir más. A cargo del erario. 30.000 viviendas al año en Andalucía durante una década y, por el contagio andaluz de la Chacón, otras tantas en cada comunidad.

Eso sí, todo para la próxima legislatura. ¡Y a plantarse en campaña electoral prometiendo pisos para todos! A ver si el voto joven, tan proclive a la abstención, sale de su depresión. Es la típica fórmula socialista: sobre inoperancia, electoralismo; sobre electoralismo, negocio. Mujer, que se os ve el plumero.

viernes, 7 de septiembre de 2007

LA VERDADERA HISTORIA DEL 11 DE SEPTIEMBRE DE 1714

11-SEPTIEMBRE: LA DIADA NACIONALISTA, FESTIVIDAD VICTIMISTA

Cómo se construye una gran mentira.


El 11 de septiembre de cada año se celebra la Diada, la fiesta de Cataluña desde que el Parlamento de Cataluña la declaró Fiesta de la Comunidad en 1980. Con ella se recuerda la caída de Barcelona en manos de las tropas borbónicas al mando del Duque de Berwick durante la Guerra de Sucesión española en 1714.

Pero ya antes, a finales del siglo XIX, esta fecha era conmemorada por el incipiente nacionalismo político catalán, que le daba una lectura que se alejaba de la realidad histórica, y en su lugar la utilizaba para justificar su nuevo proyecto político. Así, de lo histórico pasaron a lo místico, y de la realidad a la ficción: llegan a realizar una ofrenda floral conmemorativa al conseller en cap Rafael Casanova, presentándolo como mártir, cuando en realidad había muerto veintinueve años más tarde (en 1743) en su domicilio, tras recibir el perdón real. Esta manipulación del hecho histórico como coartada política se ha prolongado hasta nuestros días, convirtiéndose en una descarnada mentira histórica al servicio de la “construcción nacional”.

El nacionalismo trajo la desgracia a Europa alentando el fascismo y el nazismo de la primera mitad del siglo XX y hoy, cuando en Europa es rechazado de forma contundente, nuevamente se configura en nuestro país como una herramienta demagógica de enfrentamiento entre personas y territorios al servicio de los nacionalismos de nuestro tiempo.

Ciudadanos no acepta esa mentira.

Por ello en Ciudadanos-Partido de la Ciudadanía no celebramos la Diada del 11 de septiembre, puesto que no queremos ayudar, con nuestra participación, a perpetuar una mentira histórica que además sea un referente simbólico común a todos los catalanes. La manipulación que han llevado a cabo los independentistas del significado histórico del 11 de septiembre de 1714 convierte la conmemoración de este día en la diada nacionalista de Cataluña y no en lo que debería ser: la fiesta cívica de todos los ciudadanos catalanes.

No aceptamos que la manipulación nacionalista del pasado sea jaleada y apoyada por una ciudadanía democrática y libre.

No al silencio: pasemos a la acción.

La mayoría de los catalanes no se siente identificada con esa celebración nacionalista y decide libremente celebrarlo a su manera. Es un día festivo, ideal para disfrutar de la familia y de los últimos días del verano. Sin embargo, en Ciudadanos creemos que la pasividad silenciosa de buena parte de la sociedad catalana da alas a las ambiciones y manipulaciones nacionalistas. Su mentira no puede convertirse en verdad por el mero hecho de que sea repetida como un mantra irrefutable por sus iluminados habituales, abrigados al amparo de la indiferencia o incluso el hastío que provoca en la ciudadanía esta celebración.

Digámoslo en voz alta: las reiteradas querellas del pasado sólo sirven a quienes las utilizan como coartada para reclamar beneficios políticos en el presente, desviando la atención de los problemas reales de los ciudadanos. Para los nacionalistas, la historia sirve únicamente como instrumento político de adoctrinamiento y manipulación.

Decía Pío Baroja que la historia es siempre una fantasía sin base científica y que cuando se pretende levantar sobre ella un tinglado y sobre éste una consecuencia, se corre el peligro de que un dato cambie y se venga abajo toda la armazón histórica. En Ciudadanos queremos, con algunos apuntes sobre los acontecimientos de la Guerra de Sucesión y sobre el 11 de septiembre de 1714, ayudar a desmontar y refutar las mentiras históricas sobre las que se sustenta argumentalmente el independentismo catalán.


11 de septiembre de 1714: ¿sabías que…?

1) El 11 de septiembre se conmemora la rendición de la ciudad de Barcelona en 1714, tras la declaración de guerra de las Cortes Catalanas el 10 de julio del mismo año al no reconocer éstas el Tratado de Utrecht que ponía fin a la Guerra de Sucesión Española. La guerra no fue de secesión, como los nacionalistas venden, sino de sucesión. En dicho Tratado el pretendiente a la Corona Española, el Archiduque Carlos de Habsburgo renuncia al trono, reconociendo la soberanía de Felipe D'Anjou, contra el que se la disputó en la llamada Guerra de Sucesión Española, tras la muerte sin descendencia del Rey de España Carlos II. Es decir, fue una guerra civil entre partidarios de dos pretendientes a suceder en la corona de España al rey muerto sin descendencia.

2) Madrid, Alcalá y Toledo lucharon en el mismo bando que Barcelona. La Guerra de Sucesión española, al contrario de lo que argumentan los nacionalistas, no supuso el enfrentamiento entre Cataluña- Austria y España (o Castilla) - Francia. Ciudades y comarcas pertenecientes al antiguo reino de Aragón como Castellón, Alicante, Calatayud o Tarazona, así como el valle de Arán, y ciudades del interior de Cataluña como Vic y Cervera, fueron partidarias de Felipe V, el rey Borbón. Y lugares como Madrid, Alcalá o Toledo se declararon fieles al aspirante austriaco, el archiduque Carlos. El enfrentamiento entre territorios españoles de 1714 es otra falsedad esgrimida por el nacionalismo para negar el carácter de guerra civil que tuvo aquella sucesión al trono. En realidad ésta fue una contienda internacional en la que se dirimía la hegemonía entre las diferentes potencias europeas.

3) Los catalanes no perdieron sus libertades civiles, sino que los poderosos perdieron sus privilegios exclusivos. Las Cortes Catalanas, lejos de tener las características de una democracia, tal y como la entendemos ahora, representaban a los tres estamentos (clero, nobleza y burguesía urbana) a los que, dentro del patrón feudal del Antiguo Régimen, el Rey les había concedido tal privilegio, relegando totalmente a la inmensa mayoría de la población. Del Rey emanaban todas las instituciones.

4) La facción en Cataluña favorable al pretendiente Carlos no partió de una rebelión espontánea ni popular. En realidad, expresaba los intereses políticos de la clase dirigente barcelonesa que quería potenciar su presencia comercial en América, de tal forma que sus privilegios forales no estaban en juego, ya que el pretendiente Borbón en ningún momento los cuestionó.

5) El Rey Borbón reinó sin oposición interna entre 1700 y 1705 hasta el punto que en 1701 había celebrado Cortes en Barcelona, donde no sólo confirmó los fueros, sino que recibió numerosas donaciones.

6) Los seguidores de Carlos de Habsburgo en Cataluña defendían la unidad de España. Trataban de imponer su candidato al conjunto de todo el país, apelando a la libertad de toda España, recelosos de la influencia francesa; lejos, pues, de cualquier aspiración secesionista o desmembradora. Los soldados que fueron derrotados el 11 de septiembre de 1714 frente a las tropas de Felipe V estaban mandados por el general Antonio de Villarroel, que en su última arenga les recordó: “estáis luchando por nosotros y por toda la nación española”.

7) El denominado decreto de Nueva Planta, llamada en realidad Cédula Real de Nueva Planta de la Real Audiencia del Principado de Cataluña, organizaba las instituciones judiciales en Cataluña, respetando las Constituciones y prácticas previas, estableciendo que los letrados fuesen expertos en legislación y lengua catalana. Fijaba el castellano meramente como lengua jurídica y eliminaba los privilegios por nacimiento en un territorio determinado.

8) El final de la guerra supuso el final de tres siglos de decadencia de Cataluña y el inicio de su resurgimiento económico. El siglo XVIII, lejos de ser un periodo de declive en Cataluña, resultó ser una etapa de particular esplendor y auge demográfico, agrícola, comercial e industrial, que más que fundamentarse en el comercio internacional, centrado en productos agrícolas, se benefició del proteccionismo de la Corona.

9) Rafael Casanova no fue un mártir. El día del asalto final de las tropas borbónicas, Casanova estaba durmiendo y, avisado, se presentó en la muralla con el estandarte de Santa Eulalia para dar ánimos a los defensores. Herido de poca gravedad por una bala en el muslo. Casanova fue trasladado al colegio de la Merced, donde se le practicó una primera cura. Tras caer la ciudad en manos de las fuerzas borbónicas, quemó los archivos, se hizo pasar por muerto, y delegó la rendición en otro consejero. Huyó de la ciudad disfrazado de fraile y se escondió en una finca de su hijo en Sant Boi de Llobregat. En 1719 fue amnistiado y volvió a ejercer como abogado sin ningún problema hasta retirarse en 1737. Murió en Sant Boi de Llobregat en 1743. Un verdadero “héroe”.


FUENTES: John Lynch: “La España del siglo XVIII”. Ed.Crítica. Pere Anguera: "El 11 de septiembre. Orígenes y consolidación de la Diada". Revista “Los días de España”, núm. 51, 2003. Núria Sales: “Els segles de la decadència: segles XVI-XVIII”. Edicions 62. "Nueva planta de la Real Audiencia del Principado de Cataluña establecida por su Majestad por Decreto de 16/09/1716", imprenta de Joseph Teixidó.


C's
07 septiembre 2007

miércoles, 5 de septiembre de 2007

CHACON EN EL PAIS DE LAS MARAVILLAS

Nuestra flamante ministra, y paisana espluguense, está que se sale. Después del desplante que dió a la BBC (que circula por Youtube), con un rotundo "mejor hablamos de otra cosa", ahora ya sabe qué contestar, eso sí: inventándose los datos.
Reproduzco a continuación el editorial de ayer, 4-sep-07, en Libertad Digital.

http://www.libertaddigital.com/opiniones/opinion_39163.html

Chacón en el País de las Maravillas
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Las últimas declaraciones de Chacón sobre las hipotecas están a la altura de ese “optimismo antropológico” de ZP, que bien podría calificarse de “antropocómico”, sino fuera por la poca gracia que le hará a millones de españoles
EDITORIAL

No sabemos si se trata de una involuntaria muestra de desconocimiento de las nociones más básicas de la economía o, simplemente, de un deliberado intento de ignorar la realidad. En cualquier caso, la nueva ministra de Vivienda, Carmen Chacónha realizado unas delirantes declaraciones a Punto Radio en las que ha pronosticado que “el precio del dinero ha tocado techo”. En ellas ha calificado de “casos puntuales” a los españoles a los que afecta la subida de las hipotecas y ha sostenido que la deuda mensual que los españoles soportan por el pago de su vivienda “no supera el 30 por ciento de los ingresos mensuales”.

Como ven, se tratan de unas declaraciones que no superaría la inolvidable incompetencia de su antecesora en el cargo –la sin par Maria Antonia Trujillo- y que, desde luego, están a la altura de ese “optimismo antropológico” de ZP, que bien podría calificarse de “antropocómico”, sino fuera por la poca gracia que le hará a millones de españoles.

Téngase en cuenta que hay en España ocho millones de hipotecas y prácticamente entre el 35 y el 40 por ciento de las familias tiene una. Si bien la última subida no ha afectado a todos por igual, la realidad es que a todos se les ha ido complicando su pago con las subidas de los tipos desde 2005. Si a finales de 2003 los hogares tenían que destinar el 31,8% de su renta mensual a los pagos derivados de la adquisición de sus viviendas, según datos del último trimestre, las familias de nuestro país dedican ya cerca de la mitad de su renta bruta (un 44,8%) a pagar la hipoteca, lo que constituye la cifra más alta de los últimos años.

Claro que, lo de inventarse datos del presente es algo que la ministra de vivienda hace con tanta ligereza como apuntar los del futuro. Así, también ha afirmado, sin dar razón alguna, que “el precio del dinero ha tocado techo”, cuando lo cierto es que el propio presidente del BCE, Jean-Claude Trichet , en la última subida de tipos, abría la puerta a nuevas subidas en los próximos meses. De hecho, su propio compañero de partido y comisario europeo de Asuntos Económicos y Monetarios, Joaquín Almunia, reconocía este mismo lunes que es probable que las condiciones crediticias sufran un "gradual endurecimiento".

Todo ello por no hablar de la pérdida del poder adquisitivo que los salarios han experimentado en esta legislatura, y que la ministra de Vivienda también pasa por alto con tal de no ensombrecer su fantástico panorama.

Finalmente, poca credibilidad ofrece el gobierno en su “apuesta por el alquiler”, cuando además de no liberalizar el suelo, no ha liberalizado en nada los contratos ni ha reforzado la débil seguridad jurídica que aqueja a los propietarios, motivo por el que muchos de ellos prefieren mantenerlas desocupadas.

Pero de esto, tampoco habla la ministra Chacón, a quien lo único que le importa es que Zapatero no se quede sólo maquillando la realidad.

martes, 4 de septiembre de 2007

POR UNA NUEVA OPCION ELECTORAL

ESTRELLA DIGITAL :: Artículo del día 03/09/2007


Por una nueva opción electoral
Luis de Velasco


La renuncia a seguir militando en el PSOE por parte de la eurodiputada Rosa Díez, figura política de indudable impacto nacional, ha suscitado muchas y variadas reacciones. No podía ser de otra manera porque, y esto es lo más importante, esa renuncia no va acompañada de su retiro de la vida pública, de la política, sino que incorpora su decisión de sumarse plenamente a la denominada Plataforma Pro que, basada en Basta Ya, tiene como objetivo la creación de un nuevo partido de ámbito nacional cuyo primer objetivo es presentarse a las elecciones del próximo mes de marzo. En esos trabajos están sus promotores desde hace escasos meses. Seguramente comprobarán en las semanas inmediatas que una cosa es predicar y otra dar trigo. Es decir, pasar de reuniones informativas o tertulias amables a estructurar una organización con estatutos, dinero, militancia comprometida y de la otra, locales y un largo etcétera es tarea muy compleja, lenta y siempre trufada de las virtudes y defectos que adornan la condición humana.

Ésta es una de las varias desventajas con respecto a los partidos ya establecidos, elemento que constituye una de las varias barreras de entrada al “mercado electoral”. Hay muchas otras que hacen que, en la realidad y más allá de las proclamas teóricas, ese “mercado” no sea de libre competencia sino oligopolístico. Así está previsto por la ley electoral vigente, que busca y consigue un bipartidismo casi perfecto penalizando además a los terceros partidos nacionales (véase el caso de Izquierda Unida) y sobreprimando (uno de los muchos pasivos de la Transición) a los nacionalistas para desgracia del resto del país, como se está viendo cada vez más dramáticamente.

Hay más barreras de entrada. Todos los “establecidos” en la política, y eso incluye desde partidos políticos hasta medios de comunicación pasando por las grupos de poder económicos, sociales y culturales, con algunas mínimas excepciones, están interesados en mantener el actual statu quo y en impedir la entrada de nuevos actores, por pequeños que éstos sean. Véanse las reacciones a la presencia de Ciudadanos Partido de la Ciudadanía y a este nuevo partido que se anuncia. Todo sea por el llamado voto útil y en tratar de dejar las cosas como están, que así están bien. Claro que falta saber lo que piensa el electorado, que, una cosa está clara, cada vez vota más con los pies, es decir, alejándose de las urnas. O tapándose la nariz. Por algo será.

La génesis de Ciudadanos arranca, desde años atrás, como reacción a la opresión en todos los órdenes del nacionalismo catalán, ayer patrimonio de los nacionalistas, después también de sus discípulos aventajados, el PSC y acompañantes menores. Hoy, este partido es nacional y sus objetivos son mucho más que el combatir ese nacionalismo, abarcando desde una reforma constitucional y de la ley electoral hasta la regeneración democrática pasando por una mejor armonización del crecimiento económico con la equidad y cohesión social, algo hoy ausente.

Si uno repasa los objetivos políticos de ese nuevo partido que se quiere crear por Basta Ya, la coincidencia programática entre ambas formaciones es casi total. Por eso, el primer objetivo de ambas formaciones debe ser, ineludiblemente y más allá de posibles personalismos, ponerse de acuerdo en cómo tratar de lograr lo máximo en un terreno de juego electoral claramente inclinado a favor de los que están ya jugando. Si es que quieren hacer algo, por poco que sea. Y además, deprisa. A pesar de esas enormes barreras de entrada, hay muchos ciudadanos que están esperando y deseando un soplo de aire puro, de racionalidad entre tanto disparate. Seguramente, muchos más de los que se piensa.

lunes, 3 de septiembre de 2007

EL BUEY SOLO BIEN SE LAME - Artículo de Felix de Azúa

El buey solo bien se lame

Félix de Azúa

A poco que uno emprenda un viaje por España descubre con alegría el éxito enorme que ha tenido el nacionalismo, esa vieja ideología española, la única del pensamiento político de los dos últimos siglos peninsulares. Por fin está cuajando de verdad. Con un poco de suerte, en España vamos a tener más naciones que Europa.

Es estupendo ver cómo espabilan los políticos aragoneses, navarros, andaluces, baleares, gallegos, valencianos, asturianos o murcianos. Basta con dar un vistazo a la prensa comarcal para descubrir que todos tienen un montón de derechos históricos y están decididos a que nadie les quite el pan de la boca. Menos los castellanos. Esos andan un poquito retrasados por miedo a Madrid, pero cuando se lancen será para echar cohetes.

Mientras tanto, en Catalunya ya casi todos los políticos son independentistas y empiezan a discutir qué clase de independencia venden unos y otros. Los de Esquerra se están quedando un poco viejos y ya solo piden un referendo de autodeterminación, como si fueran del PNV. Los de Convergència, la derecha católica de toda la vida, les hacen una competencia muy elegante. Su portavoz, Felip Puig, dice lo que todos sabíamos: que los de Convergència no se pasan a Esquerra porque tienen estudios, pero que vienen a ser lo mismo. Y la mitad de los socialistas se montan en el carro con el truco del catalanismo, que, como el soberanismo, es otro nombre para la misma cosa. Solo el PP y Ciutadans afirman ser españoles, pobre gente. ¡Pero si españoles ya no quedan en ninguna región de España! ¿Para qué los necesitamos? Aquí andamos sobrados de talento.

Yo también me he hecho secesionista. Autosecesionista. Lo único que me preocupa es que en los últimos 30 años hemos conseguido que en Barcelona no funcione absolutamente nada, aunque todo sea más caro que en ningún otro lugar. Seguro que es por culpa de los españoles, pero lo cierto es que aquí solo han mandado y cobrado los nacionalistas, incluidos los socialistas nacionalistas. Durante 30 años. ¡Qué talento! ¡Qué eficacia! ¡Menudo futuro nos espera!




El Periódico Online
02 septiembre 2007

domingo, 2 de septiembre de 2007

DISIDENTES: UN GESTO DE HONOR

A raíz de la marcha de Rosa Diez del PSOE, ya esperada previamente por muchos de nosotros, se han escrito múltiples comentarios en prensa, la mayoría mal informados o mal intencionados en lo que se refiere a nuestro partido Ciutadans - Partido de la Ciudadanía.
No obstante, hoy acabo de encontrar un artículo en la web de "El Manifiesto" cuyo contenido es más que respetuoso con todos aquellos que somos disidentes respecto al "status quo" actual, y que me permito copiaros aquí.


Disidentes: un gesto de honor
elmanifiesto.com

Ha escocido en medios socialistas la clamorosa disidencia de la vasca Rosa Díez, no por anunciada menos sensacional. El socialismo oficial se ha apresurado a estigmatizar a la disidente con todas las imputaciones que suelen cargarse en la espalda de los desertores. No obstante, hay razones para preguntarse quién ha abandonado realmente a quién: si Rosa Díez al Partido Socialista, o si éste a sus propios militantes.

En efecto, la militancia socialista ha visto cómo, en apenas seis años, un partido nacional, español, constitucionalista y antiterrorista se convertía en adalid del pacto con todas las fuerzas secesionistas, de una revisión constitucional de tapadillo y de la negociación con los terroristas de ETA. Lo que el PSOE representa hoy, aquí, tiene bastante poco que ver con el lugar que ha venido ocupando hasta ahora en la política española. En ese sentido, la disidencia de los socialistas vascos es más coherente que la ortodoxia del zapaterismo.

El gesto de Rosa Díez, por otro lado, tiene que ser puesto en relación con la disidencia abierta en Cataluña por Ciutadans, que es igualmente un fenómeno que afecta sobre todo a la izquierda. Porque Ciutadans es también una reacción de la izquierda nacional (o, si se prefiere, constitucional) en un ámbito donde el socialismo ha optado por abrazar la causa y los intereses del nacionalismo secesionista. Por encima y por debajo del furioso ruido de la cúpula del PSOE, es evidente que la izquierda española tiene un problema. Y que ese problema lo ha creado la política de Zapatero, hecha a partes iguales de sectarismo y de oportunismo. Tales veleidades, al final, pasan factura.

En términos generales, la disidencia de Rosa Díez, como antes la de Ciutadans, no parece que vaya a cambiar gran cosa en las líneas mayores de la política española: el tejido de la partitocracia es demasiado fuerte como para que se desgarre por posiciones testimoniales. Pero al margen de su utilidad a corto plazo, y al margen también de la mayor o menor sintonía ideológica que esas disidencias inspiren, tales gestos merecen elogio: son signo de independencia de espíritu y de compromiso con las propias convicciones. Abandonar el opulento paraguas de los partidos, sus dineros y sus estructuras, y salir a la intemperie de la defensa de los principios, eso es algo que inspira un profundo respeto. Porque es una cuestión de honor.



Nota de Luis Fernández: Exacto, cuestión de honor, y de principios. Y en Ciutadans / Ciudadanos somos fieles a nuestros principios.

miércoles, 22 de agosto de 2007

CARTA DE CARLOS DIAZ AL SR. CAROD PEREZ-ROVIRA

La reacción de Carod ante las críticas de Ciutadans


Carta al Sr Carod.

Poco antes de comer he estado leyendo en la prensa la reacción que ha tenido el Sr.Carod ante las críticas del Parlamentario de Ciutadans-Partido de la Cíudadania José Domingo ante la asistencia de este en calidad de Presidente de la Generalitat de Catalunya en funciones al funeral del Sr. Xirinacs diciéndoles tanto al PP como a C’s “que el tiene todo el derecho a ir al funeral” y que si no les ha gustado a ambas fuerzas lo que ha hecho “que se aguanten”

El problema Sr.Carod no está en que usted vaya o deje de ir a un funeral sino que ha ido a este representando a una institución pagada con dinero de los ciudadanos en calidad de Presidente en funciones dando un cierto reconocimiento público a una persona que estuvo condenada por enaltecimiento por terrorismo por la Audiencia Nacional, que con sus comentarios legitimaba el terrorismo de ETA, que se declaro “enemigo de España y amigo de ETA” , que comento que la culpa de las muertes del atentado de Hipercor fueron de la Policía Nacional por evacuar el edificio a tiempo entre otras “perlas”.

El problema Sr.Carod es que usted esta dando reconocimiento público y ha intentado presentar a este Sr como una especie de “mártir”, cuando este encarnaba unos ideales que el mundo de la política incluyendo su partido en estos años no quiso tener en cuenta ya que resultaban extremadamente alejados de la realidad.

El problema Sr.Carod es que este hecho en cualquier otro país del mundo sería visto como un escándalo y que si usted fuese ministro de cualquier nación donde imperara el sentido común usted hubiese sido destituido pero como esta usted en el “oasis catalán” pues se da “ la vuelta a la tortilla” , acusando a los medios que le reprochan y le critican como “irrespetuosos”.

El problema Sr.Carod es que en el Partido Socialistas de Cataluña nadie haya dicho nada, que Montilla este callado sobre este asunto y que ningún militante de esta formación se haya indignado en público ante un señor que justificaba a los asesinos de Ernest Lluch.

En definitiva que usted ha manchado otra vez la dignidad de una Institución Pública

Carlos Díaz.
“Sr.Carod el problema no esta en que usted vaya o no, sino en función de que va como Presidente en funciones de la Generalitat”

AIXI, XIRINACS! por Arcadi Espada

Artículo de Arcadi Espada, publicado en EL MUNDO, del 15-08-07, y en su blog personal:


De una campaña electoral remota se me quedó en la cabeza el anuncio con que mosén Xirinachs pedía el voto. Presentaba el hombre sus propuestas, firmes y severas, tipo no me volveré a sentar hasta la total independencia de Cataluña, y un coro clamaba después de cada demostración de fuerza y clarividencia: ¡Ai-xí-Xi-ri-nachs! Ahora, y con motivo del suicidio, el coro ha vuelto. ¡Ai-xí-Xi-ri-nachs! Si en el pasado, y tras la rítmica y febril exclamación, se sentaban, ahora han seguido en sus quehaceres. Él muerto y ellos haciendo el vivo, según la costumbre. En el coro ha destacado el expresidente y expañol del año, Jordi Pujol, autor de unas declaraciones asombrosas. Ha dicho Pujol que el suicidio de Xirinachs le interpela profundamente. ¡Ai-xí-Xi-ri-nachs!, quins collons que has tingut. Pero ni un paso más allá.

No es fácil encarar la podredumbre moral de estas reacciones, tal es su espectro. La primera afecta al propio suicidio. Estos varones católicos no han tenido pudor a la hora de otorgarle sentido. Convencionalmente persiguen el suicidio allí donde se muestre; claman contra el hecho de que los periódicos den noticia de él, no sea que genere emulación (¡y ahora lo emularían si tuvieran los dos collons!); esgrimen la ley de Dios contra el zafio orgullo mundano de que el hombre se crea dueño de su cuerpo; nada de eso les ha importado: apenas disimulan que el suicidio de Xirinachs les ha parecido un acto heroico. Item más: juzgan que se ha tratado de un acto realista. ¡Hay motivo! El hecho de que alguien explique su suicidio porque no quiere seguir siendo un esclavo en tierra ocupada lo encuentran digno de interpelación. Real; extremado, pero real. Les interpela. Ellos que se han llenado mil veces la boca para asegurar que la independencia no vale una vida, celebran ahora la extinción sacrificial. Cordero de Dios. ¿Con qué autoridad se dirigirán ahora a los que quieran convertirse en mártires, y lo que es peor, convertirnos en mártires. ¿Acaso no acaban de decir que la muerte por razones políticas tiene sentido?

Sin embargo, lo peor de los graves, enfáticos y comediantes hermeneutas es la complicidad de fondo con el suicida que han querido demostrar. Eras de los nuestros, le han cantado. Desdichado Xirinachs. Él, que escribió tres gruesos volúmenes estrictamente destinados a demostrar la traición de los líderes; él, que los despreciaba de un modo radical, que actuó siempre como el senador más votado de Cataluña y que los observaba desde una doble superioridad, democrática y divina, completamente trastornada, él comprobaría ahora que lo peor del suicidio es la imposibilidad de réplica a las necrologías. Al cínico “¡Així, Xirinachs!” con el que los nacionalistas han concelebrado su misa negra.

(Coda: “Amigos, aceptadme este final absoluto, victorioso, de mi combate, para contrapuntear la cobardía de nuestros líderes , masificadores del pueblo. Lluís M. Xirinacs i Damians. Barcelona, 6 de agosto de 2007.” Traducido del catalán)

INTEGRISMO CATALANISTA

Artículo de Vicente Casal, publicado en www.amartorell.com

http://www.amartorell.com/html/public/portal?showContent=SECCIONS&content=42699

El integrismo catalanista

Muchos son los halagos que se ha llevado esta semana Xirinacs, después de quitarse la vida de la manera más cobarde en un acto de "libertad patriótica", segun él. Ahora que està de moda adular a los que ya no están, hemos desayunado estos días con alabanzas por parte de la mayoría de políticos catalanes enalteciendo la figura de quien fuera símbolo de la libertad en épocas de dictadura. Son los mismos que después de utilizarlo cuando les interesó, lo introdujeron en su caja de trastos usados, desfasados e inservibles y le dieron cómodo retiro para evitar la molestia de escuchar frases que salían de su boca totalmente caducas, desfasadas y que ya no les interesaba escuchar.
Nada justifica un suicidio a mi modesto entender. De todas maneras aunque no justifica si que puede ser comprensible en casos de depresión, abandono sentimental, ruina económica, o pérdida de hijos. En el caso de Xirinacs, ninguna de estas razones se cumple salvo una quinta, que podría ser la pérdida del jucio. Va por delante que esa es una decisión que pone al nazionalismo actual a la altura del integrismo islámico viendo los paralelismos existentes entre la muerte de Xirinacs, acompañada de una misiva en forma de despedida semejante a la que dejan los jóvenes mártires islámicos que se graban delante de una cámara de video, kalashnikov en mano, dando su último adiós a los suyos a la espera de ser recibidos en el cielo por Alah y 20 vírgenes para ellos solos.
Este talibanismo catalán, ha quedado patente a la vista de las reacciones de determinados políticos, las unas esperadas y otras cuando menos sorprendentes. Para el que no lo sepa, Xirinacs fue un sacerdote que se hizo famoso durante la dictadura y la transición, exigiendo con buen criterio la absolución y aministía de todos los presos políticos que dejó el régimen franquista, postrándose a las puertas de la cárcel modelo para reclamar su libertad, agredido humillado, vejado y encarcelado por sus ideas, ex-candidato al premio Nobel de la paz y senador más votado en las primeras elecciones democráticas de este país.
Hasta ahi, todos diríamos que se ha ido una gran persona. De todas maneras, en mi opinión, fue una persona que vio como su lucha se quedaba obsoleta y no supo adaptarse a los nuevos tiempos de democracia, libertad y respeto hacia las ideas de los demás. En épocas de guerra o de dictadura donde la palabra no puede ser utilizada, es comprensible que las pistolas y lucha armada sean las que hablen. Eso no sólo ha pasado en España. Lo hemos visto durante la resistencia francesa a la ocupación alemana, sucede en Cuba y en infinidad de territorios donde la libertad brilla por su ausencia.
Ahora bien: en un país donde nadie va a prisión por sus ideas, (salvo hacer apología del terrorismo o genocidio), donde hay partidos políticos para todos los gustos, donde la televisión pública y los medios da cabida a este tipo de demandas y donde las libertades indiviudales y colectivas han alcanzado su punto más alto en la historia de España, han quedado obsoletas este tipo de reivindicaciones de la manera que él lo demandaba. Justificando la muerte de inocentes en pos de unos ideales que raramente se podrán cumplir. Que manden las palabras, no las pistolas.
Digo esto porque Xirinacs en una de sus últimas intervenciones públicas en el año 2002, durante la celebración del 11 de septiembre en el "Fossar de les moreres", perdió toda su credibilidad, y coherencia al proclamarse "enemigo del estado español y amigo de ETA".
Perdió la credibilidad al proclamarse amigo de quienes asesinan cargos electos como lo fue él. Perdió la coherencia, porque seguir las tésis de Ghandi, o sea la "no violencia" y llamarse a la vez amigo de ETA, los que utilizan el tiro en la nuca, el secuestro y la extorsión, son dos conceptos contrapuestos y totalmente incompatibles. Otra muestra más de incoherencia fue defender a los terroristas que asesinan niños e inocentes, una persona que había sido sacerdote, obviando la importancia de quinto mandamiento cristiano. Por ahi tambien me duele, soy cristiano y aunque no practico lo que debiera, continuo creyendo en Diós, en Cristo y en su gran legado, sintiéndome por tanto estafado por un miembro que se dedicó a jugar a dos bandas.
Hablando de las reacciones políticas de los diversos grupos, como he comentado anteriormente esperaba las palabras tanto de ERC, ICV y CIU en la linea del adulamiento post mortem , ya que son partidos que suelen hacer guiños a los radicales de manera habitual.
Lo que si que me ha sorprendido es leer las declaraciones del PSC en las que manifiesta el dolor por su marcha, destacando su "lucha contra la falta de libertades durante la dictadura franquista y su defensa de Catalunya", obviando de manera flagrante que el mismo sujeto fue quien declaró ser amigo de los asesinos de Ernest Lluch, Juan María Jáuregui y otros tantos cargos electos de su propio partido, más comprometidos con las libertades que lo fue Xirinacs. Debe ser doloroso para los familiares y amigos de las víctimas socialistas de los asesinos de ETA, el ver que el partido e ideas que defendieron los suyos y que a la postre les costó la vida, son traicionadas en aras de futuras coaliciones post-electorales, anteponiendo el amor al cargo y a la silla que a la coherencia y el respeto a los que ya no están y se dejaron la vida para que ellos puedan seguir representando las mismas siglas.
En definitiva se ha ido un mártir para unos y un lunático para otros. Haciendo mías las palabras de un compañero mío de partido:
"Que lleves tanta paz, como tranquilidad dejas"

Vicente Casal Carriedo

martes, 21 de agosto de 2007

MADRID ES UN CAOS ¿O QUIERO DECIR BCN?

Antonio Robles
http://www.libertaddigital.com/opiniones/opinion_38863.html

Madrid se retrasa, se para, se colapsa, Madrid se apaga. Es la capital del caos, una aldea de medio pelo tercermundista. No hay día en que los metros no se paren y sus obsoletas infraestructuras se desconchen. Sus redes no llegan a los barrios periféricos, sus autovías y autopistas se colapsan cada fin de semana, ya nadie confía en los desplazamientos aéreos; para colmo, la red eléctrica se desploma dejando empresas, restaurantes y oficinas fuera de servicio durante semanas.
¿Qué hubiera pasado si el caos de Barcelona hubiera sido en Madrid como describo más arriba? Pues algo así: "¿Hasta cuando tenemos que sufrir los catalanes esta afrenta? ¿Por qué nos hemos de resignar a vivir en África, pudiendo ser europeos? España es un mal negocio. Madrid, corte y villa de militares y curas, aristócratas y arrendatarios, todas gentes ociosas y rentistas. Cataluña ha de desengancharse de regiones enteras viviendo del paro y del cuento a costa del saqueo de la balanza fiscal catalana. El abuso histórico se hace tan insoportable que uno de nuestros mayores patriotas, Xirinacs, se acaba de quitar la vida para dejar de ser 'un esclavo en unos Països Catalans ocupados por España, Francia e Italia'."
Ante los reveses o catástrofes de ciudades o comunidades autónomas, el Estado reacciona ayudando; en cambio, la actitud del nacionalismo ante las desventuras o fracasos del proyecto español es la de largarse.
Demasiado tiempo creyéndonos el ombligo del mundo, en Cataluña hemos ido de sobrados, mirando por encima del hombro a la España tercermundista en la que todo nacionalista tiene necesidad de creer. No se han dado cuenta que hoy las Hurdes están en los túneles del barrio barcelonés del Carmelo y las fábricas y liceos de principios del siglo pasado en cualquier bosque de grúas de Madrid, Valencia o el desierto del Ejido.
Esta retahíla de estereotipos ya no se los cree casi nadie, ni siquiera quien aún los sigue utilizando en Cataluña. Alguna cosa buena tenía que tener el caos que estamos viviendo en Barcelona. Es el primer fracaso real del nacionalismo. Suele pasar: toda mentira colectiva convertida en realidad virtual acaba por desmoronarse ante la realidad a secas. Y como no hay mejor cuña que la de la misma madera, han debido ser los números del presidente de Endesa, Manuel Pizarro, quien, en comparecencia en el Parlament de Cataluña el pasado 13 de agosto, desmintiera con sus cifras el constante victimismo del nacionalismo empeñado en acusar al Estado de expoliar la economía de Cataluña: FECSA-Endesa realizó en Cataluña el 40% de sus inversiones, la mayor del Estado, a pesar de que los beneficios dejados han sido del 22%.
Son ya demasiados años perdidos en la obsesión nacional, demasiadas energías políticas concentradas en cuestiones menores como la identidad y la lengua. Tanto autismo nacionalista nos ha impedido centrarnos en los problemas reales de cualquier sociedad: el paro, la vivienda, la sanidad, la educación, los transportes, la seguridad, las infraestructuras, etc. Y ahora, después de 27 años de abuso, el exceso comienza a pasar factura. Mientras Barcelona dilapida su fama de ciudad productiva, europea, cosmopolita, abierta, tan costosamente construida durante más de un siglo y medio, Madrid se abre al mundo, construye kilómetros de metro para unir la capital con el cinturón rojo, crea y descentraliza hospitales, proyecta peatonalizar todo el centro o sotierra la M-30 bajo el río, recupera la Ribera del Manzanares, construye tres veces más pisos de protección oficial que en Cataluña y se convierte, más que nunca, en el rompeolas de todos los exiliados de España.
El problema no es de los catalanes, sino del nacionalismo. De cualquier nacionalismo. Sirva para demostrarlo una anécdota: En el artículo de hace dos semanas: Vinos de Arribes del Duero, donde trataba de reivindicar viñedos, paisajes y formas de vida de una región muy empobrecida, recibí varios correos indignados por situar a la tal región de los Arribes en el "extremo oeste de la meseta castellana". A los leonesistas les ha parecido una afrenta a su identidad. Era todo lo que les preocupó del artículo. Mientras, el problema vital y real de esta región no les mereció ni un solo comentario.
Esta obcecación por las señas de identidad y el ombligo lleva al nacionalismo a crear problemas donde no los hay y a dejar de resolver los que merecerían atención. Si en vez de abrir embajadas en el extranjero, dedicaran ese dinero a liberar peajes en las autopistas, o si en vez de repartir cientos de millones públicos a asociaciones independentistas en Baleares, Valencia, el Alguer o Québec, los dedicaran a revisar las infraestructuras eléctricas tendrían para bien poco, pero al menos su atención estaría centrada en los problemas reales.
Barcelona y Cataluña han de aprender de los hechos. Durante décadas una y otra han estado a la cabeza del bienestar en España. Su declive ha comenzado con los nacionalistas. Rectificar es de sabios.

ANTONIO ROBLES